En la antesala del debate en el Senado sobre el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, el senador José Mayans, presidente del bloque peronista, lanzó duras críticas contra la iniciativa y afirmó que se trata de una norma “ideológica, improvisada y hecha para los patrones”, que vulnera derechos constitucionales y afecta gravemente tanto a los trabajadores como a las provincias.
Tras una reunión de Labor Parlamentaria, Mayans explicó que el oficialismo presentó un texto con al menos 28 modificaciones de último momento, sin un despacho definitivo y con cambios que todavía se encuentran en discusión. “Nos quieren llevar al recinto sin texto final. Es un grado de improvisación muy fuerte”, advirtió.
“Quieren volver a la Argentina de 1900”
El senador sostuvo que la reforma responde a la visión ideológica del presidente Javier Milei y de su equipo económico. “Milei dijo en campaña que si podía hacía desaparecer el artículo 14 bis de la Constitución. Quiere volver a la Argentina de 1900, previa a las conquistas sociales del siglo XX. Esta ley refleja exactamente eso”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó que el proyecto sea presentado como una “modernización laboral”. “Es una nominación mentirosa. No moderniza nada, todo lo contrario: precariza el sistema laboral argentino”, subrayó.
Impacto fiscal y reclamo de los gobernadores
Mayans destacó que uno de los cambios más relevantes fue la exclusión de la rebaja del impuesto a las Ganancias, una modificación exigida por los gobernadores. “La rebaja beneficiaba a las empresas más grandes y perjudicaba directamente a las provincias porque afecta la coparticipación”, explicó.
Sin embargo, advirtió que el proyecto sigue afectando los recursos provinciales en un contexto crítico. “La coparticipación baja día a día porque no hay consumo. El salario del trabajador está destruido y hoy la Argentina tiene el salario más bajo de América Latina”, señaló.
Críticas al Fondo de Asistencia Laboral
Uno de los puntos más cuestionados por el senador fue la creación y modificación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Mayans lo calificó directamente como “un curro”.
“Es un fondo de unos 3.000 millones de dólares que se financia sacándole un 3% al sistema previsional. Lo manejan ellos, con una comisión del 1%, y dicen que va a ser controlado por una bicameral, pero eso es mentira”, afirmó, comparándolo con el manejo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
Según explicó, no se trata de un aporte nuevo de las empresas, sino de recursos que salen de la ANSES para cubrir despidos tanto de pymes como de grandes compañías. “Le sacan plata a los jubilados para pagar indemnizaciones”, denunció.
“Un ataque frontal a los trabajadores”
Mayans sostuvo que la reforma constituye “un ataque directo al sistema laboral argentino”. Enumeró entre los puntos más graves el banco de horas, la extensión de la jornada de 8 a 12 horas, la eliminación o reducción del pago de horas extras, la flexibilización de vacaciones y licencias, y las restricciones al derecho de huelga.
“Es una ley hecha sin consultar a los trabajadores, a la CGT ni a los gremios. Es una ley de patrones para patrones. Cuando termine esto, los trabajadores van a tener que decir ‘sí, patrón’”, expresó.
También cuestionó los cambios vinculados a accidentes y enfermedades inculpables, señalando que muchos artículos presentan “vicios de inconstitucionalidad”. “Todo esto va a terminar judicializado”, anticipó.
Improvisación y falta de consenso
El jefe del bloque peronista remarcó que el proyecto fue tratado “en forma exprés”, en una sola jornada y sin debate con los sectores involucrados. “Construir consenso no es disciplinar aliados con prebendas. El consenso se construye con la oposición y con la sociedad”, afirmó.
En relación con los estatutos especiales —como el del periodista o el viajante— indicó que podrían ser anulados con una prórroga de seis meses, aunque aclaró que aún no hay precisiones definitivas. “Ni siquiera ellos saben bien qué texto van a llevar”, señaló.
Movilización sindical y futuro legislativo
Consultado sobre el impacto de las movilizaciones sindicales, Mayans sostuvo que la CGT debe explicar claramente qué puntos acepta y cuáles no. “No hay un solo artículo que beneficie al trabajador. Todo es para la patronal”, insistió.
Finalmente, consideró que el proyecto no debería tratarse ahora y propuso postergar el debate para el período de sesiones ordinarias. “Deberían acordar con la CGT, con las pymes y con los distintos sectores. Si la aprueban así, va derecho a la Justicia”, concluyó.
El Senado debatirá la iniciativa con la expectativa del oficialismo de alcanzar 44 votos, aunque desde la oposición advierten que las modificaciones de último momento podrían generar sorpresas en el recinto.
