La líder de la Coalición Cívica, Elisa “Lilita” Carrió, realizó un extenso análisis sobre la coyuntura internacional y nacional, en el que advirtió que el mundo atraviesa una etapa de reconfiguración profunda marcada por la disputa geopolítica, el avance de la inteligencia artificial y el debilitamiento de los sistemas democráticos tradicionales.
Carrió sostuvo que el escenario global actual debe leerse a partir de la competencia por el dominio de la inteligencia artificial. En ese marco, destacó el modelo chino, al que definió como “absolutamente controlado por el Estado”, con fuertes mecanismos de supervisión interna, especialmente sobre la niñez y la adolescencia. Según explicó, China ha orientado su sistema educativo a reforzar disciplinas clave como matemática, lengua y algoritmos, con una estrategia de largo plazo basada en el conocimiento tecnológico.
En contraposición, señaló que Occidente enfrenta una crisis cultural y educativa que debilita su capacidad de competir en este nuevo orden mundial. A su entender, la disputa entre Estados Unidos y China no es solo comercial, sino estructural, y definirá el liderazgo global de las próximas décadas.
Estados Unidos, Trump y la redefinición del poder
Carrió se refirió también a la figura de Donald Trump y a su posible encuentro con el presidente chino Xi Jinping, al que interpretó como un intento de redefinir reglas en una guerra comercial que, según indicó, “no tiene fin visible”. En ese contexto, advirtió que Estados Unidos atraviesa una etapa de repliegue institucional, con riesgos para su sistema republicano.
La dirigente expresó su preocupación por el avance de liderazgos personalistas y por la concentración de poder económico y tecnológico en pocas manos, lo que —según afirmó— debilita los controles democráticos y favorece formas de autoritarismo moderno.
La Argentina en un mundo en crisis
En relación con la situación argentina, Carrió sostuvo que el país se encuentra atravesado por una crisis moral, institucional y social de larga data, que se agrava en un contexto internacional adverso. Señaló que la dirigencia política ha perdido capacidad estratégica y que la sociedad vive un proceso de fragmentación profunda.
Advirtió sobre los riesgos de reducir la política a discursos de confrontación permanente y remarcó que la Argentina necesita reconstruir un pacto ético y republicano. En ese sentido, defendió el valor de la Constitución, la división de poderes y el respeto por las instituciones como únicos caminos posibles para evitar una degradación mayor.
Inteligencia artificial, educación y futuro
Carrió subrayó que la inteligencia artificial no es solo un desafío tecnológico, sino también ético y cultural. Alertó sobre el impacto que puede tener en el trabajo, la educación y la formación de las nuevas generaciones, y reclamó políticas públicas que pongan límites claros y garanticen la centralidad de la persona humana.
Finalmente, afirmó que el mundo atraviesa un cambio de era y que solo los países que inviertan en educación, conocimiento y valores democráticos podrán sostener su soberanía. “La geopolítica del futuro se juega en la inteligencia artificial, pero también en la ética”, sintetizó.
