En una extensa y profunda entrevista radial, el psicoanalista y pensador Jorge Alemán analizó el escenario político actual tanto a nivel internacional como local, alertando sobre el crecimiento sostenido de la ultraderecha y la necesidad urgente de construir una alternativa política renovada en la Argentina.
Durante la conversación, Alemán sostuvo que fenómenos como Donald Trump en Estados Unidos o Javier Milei en Argentina no surgen de manera espontánea, sino que son el resultado de un largo proceso social y cultural. Según explicó, años de destrucción de la memoria colectiva, precarización laboral, aumento de la desigualdad y concentración de la riqueza generaron un caldo de cultivo propicio para el surgimiento de liderazgos que promueven el odio, la fragmentación social y el rechazo al Estado.
“El problema no es solo el dirigente, sino una parte de la sociedad que los necesita”, afirmó Alemán, remarcando que estos proyectos políticos se apoyan en sentimientos antiestatales, antimigratorios y contrarios a las experiencias populares. En ese marco, advirtió que Europa se encamina a quedar mayoritariamente bajo gobiernos de ultraderecha y que América Latina atraviesa un proceso similar.
El intelectual también introdujo el concepto de “neoemperadores” para describir a los nuevos liderazgos globales, a los que definió como figuras con poder concentrado que se reparten zonas de influencia y priorizan la apropiación de recursos, incluso a costa de la democracia. En esa línea, sostuvo que el trumpismo representa una reinvención del autoritarismo en la era de las redes sociales, la tecnología y la inteligencia artificial, donde el malestar social no solo no preocupa, sino que puede ser funcional al poder.
Respecto de la coyuntura argentina, Alemán fue especialmente crítico con la falta de una oposición clara y organizada. Señaló que el peronismo, históricamente llamado a articular un proyecto alternativo, atraviesa una profunda crisis de identidad y conducción. “Dentro de poco no sabremos con qué fuerzas reales se cuenta”, advirtió, cuestionando la fragmentación interna y la idea de que el actual proceso político se resolverá solo por acumulación de malestar social.
Además, alertó sobre un fenómeno que considera especialmente peligroso: la resignación. Según describió, amplios sectores de la población comienzan a adaptarse a condiciones de vida cada vez más duras, naturalizando el abandono de estudios, la precariedad extrema y la supervivencia diaria sin expectativas de cambio, mientras no emerge una voz política que canalice ese sufrimiento.
Finalmente, Alemán subrayó que el desafío no pasa únicamente por criticar a los gobiernos de ultraderecha, sino por asumir una responsabilidad colectiva en la construcción de algo nuevo. “No se puede responder a estos fenómenos con las categorías del pasado”, afirmó, llamando a repensar estrategias, liderazgos y formas de acción política acordes a la complejidad del presente.
