El Gobierno atraviesa una fuerte turbulencia política tras el llamado “Adorni Gate”, un escándalo que sacude a la Casa Rosada y que pone bajo evaluación la continuidad del funcionario. Mientras el presidente Javier Milei y la secretaria general Karina Milei lo respaldan públicamente, dentro del propio oficialismo crecen las dudas sobre su permanencia.
Según fuentes del Ejecutivo, durante el fin de semana distintos funcionarios comenzaron a analizar escenarios ante una eventual salida. Aunque el apoyo político formal se mantiene, algunos sectores del Gobierno sostienen que la continuidad dependerá de la capacidad del funcionario para resistir la presión política, mediática y personal.
Karina Milei intervino directamente para intentar ordenar la situación. De acuerdo con allegados, la funcionaria se comunicó varias veces con Adorni y también con integrantes del gabinete, a quienes les pidió “cuidarlo” y evitar que la presión lo quiebre. El factor humano aparece como un elemento central, ya que el entorno familiar del funcionario también estaría preocupado por la exposición del caso.
Un plazo bajo observación
En la Casa Rosada señalan que la situación podría definirse en un plazo de entre 15 y 20 días, dependiendo de si disminuye la repercusión del escándalo. Sin embargo, algunos funcionarios advierten que el impacto ya afecta la imagen del propio presidente, debido a la estrecha asociación política entre ambos.
La polémica gira en torno a un viaje a Punta del Este que el funcionario realizó con su familia. La controversia se centra en quién pagó los vuelos privados y si hubo posibles irregularidades. En la investigación aparecen facturas emitidas por empresas vinculadas a un empresario cercano al entorno libertario, que además mantiene contratos con la televisión pública.
La Justicia ya solicitó información a la Casa Rosada y a organismos fiscales para verificar si existieron dádivas o negociaciones incompatibles con la función pública. También se analiza la emisión de facturas con fechas posteriores al viaje, lo que aumentó las sospechas.
Mensajes del presidente y tensión interna
En medio del escándalo, el presidente publicó en redes sociales una serie de frases sobre la “traición”, lo que generó especulaciones dentro y fuera del Gobierno. Los mensajes, ambiguos y sin destinatario claro, intensificaron la incertidumbre política y provocaron interpretaciones cruzadas entre funcionarios y analistas.
Posteriormente, el mandatario intentó bajar el tono y pidió no “elucubrar fantasías”, aunque la tensión interna continúa. En paralelo, también se mencionan posibles cambios en áreas sensibles del Gobierno y una creciente interna entre distintos sectores del oficialismo.
Un vínculo previo bajo la lupa
Otro elemento que alimenta la polémica es la relación previa entre el funcionario, el presidente y el empresario señalado como pagador del viaje. Registros de 2022 muestran encuentros y actividades conjuntas en Punta del Este, lo que refuerza la hipótesis de un vínculo político y personal de larga data.
Mientras tanto, el Gobierno intenta contener el impacto del caso, que ya se transformó en una crisis política y judicial. El apoyo formal se mantiene, pero en los pasillos oficiales la pregunta sigue abierta: ¿podrá Adorni resistir la presión o el Ejecutivo terminará forzando su salida?
