A un mes de la puesta en marcha del nuevo esquema de gestión impulsado por el intendente, el Municipio de la Capital presentó avances significativos en materia de obras, servicios públicos y seguridad vial. La estrategia, coordinada desde la Secretaría General a cargo de Obras y Servicios Públicos, apunta a reducir de forma sostenida la siniestralidad vial y mejorar la infraestructura urbana.
Uno de los ejes centrales del plan es la reducción de los accidentes de tránsito, con el objetivo prioritario de disminuir la cantidad de personas lesionadas en la vía pública. Para ello, se diseñó una política integral que combina educación vial, control, infraestructura y participación ciudadana.
En este marco, se anunció la instalación de 69 nuevos semáforos en 22 puntos estratégicos de la ciudad, que se sumarán a los 109 ya existentes. La selección de estos cruces no es aleatoria: surge de un estudio técnico realizado de manera transversal por distintas áreas municipales, en articulación con datos del sistema 911 de la Provincia, que identificó los sectores con mayor índice de siniestralidad.
La subsecretaría de Transporte y Tránsito explicó que esta primera etapa estará enfocada en la semaforización, mientras que una segunda fase contemplará la implementación de un sistema de fotomultas, prevista para principios de abril. Antes de su puesta en funcionamiento, se desarrollará una campaña de concienciación destinada a informar a la comunidad y promover el respeto por las normas de tránsito.
Desde el Ejecutivo municipal se subrayó que las fotomultas serán gestionadas y cobradas por el propio Municipio, con control y juzgamiento a través de los Juzgados de Faltas, tal como ocurre con el resto de las infracciones. La inversión forma parte del Plan Integral de Movilidad y Seguridad Vial y se lleva adelante en un contexto de emergencia vial, sin aportes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, lo que refuerza el esfuerzo económico local.
Asimismo, se remarcó que el éxito de estas medidas depende en gran parte del compromiso ciudadano. “Podemos instalar semáforos y sistemas de control, pero si no se respetan las normas, no habrá mejoras reales”, señalaron desde la Secretaría General.
En relación con el vandalismo sobre la infraestructura urbana, se informó que se intensificarán los controles y operativos para identificar a los responsables. Las conductas que dañen o destruyan semáforos y señalización están penadas por la Ley Nacional de Tránsito, el Código Vial municipal y el Código Penal, con penas que pueden alcanzar hasta cuatro años de prisión. Para estas tareas, el Municipio continuará trabajando de manera conjunta con la Policía de la Provincia y el sistema 911.
Por otro lado, se destacó el avance del plan de bacheo, iniciado en enero, que ya se acerca a los 1.000 baches reparados en apenas cuatro semanas, un récord para la ciudad. Las tareas se concentraron inicialmente en avenidas principales, corredores del transporte público, accesos a hospitales y zonas de alta transitabilidad. Actualmente, el Municipio produce su propio asfalto, lo que permitió agilizar los tiempos y optimizar recursos.
Finalmente, se anunció que esta semana comenzó el operativo de desmalezamiento, que tendrá la misma intensidad que el plan de bacheo. En los próximos meses se sumarán trabajos de pintura vial, con la expectativa de que, en el corto plazo, la ciudad muestre una imagen renovada y un entorno urbano más ordenado y seguro.

