La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) declaró medidas de fuerza tras el fracaso de la negociación paritaria del sector olivícola en el ámbito de la Comisión Asesora Regional N°13 (Catamarca–La Rioja) y advirtió que la situación pone en riesgo el normal desarrollo de la cosecha de aceitunas en ambas provincias.
Las acciones gremiales comenzarán mañana, viernes 6 de febrero, a las 11 horas, con movilizaciones frente a la Cámara Olivícola Riojana, ubicada en Bazán y Abel Bustos 851, en la ciudad de La Rioja. Desde el gremio señalaron que las medidas se sostendrán y podrían profundizarse si el sector empleador no presenta una propuesta salarial acorde a los reclamos de los trabajadores.
“No se puede hablar de producción regional con salarios que no reconocen la dignidad del trabajo rural”, expresaron desde la conducción sindical, al remarcar la gravedad del conflicto en pleno inicio de la cosecha.
Paritaria frustrada
Durante la audiencia realizada este miércoles 5 de febrero de 2026, el sector empleador reiteró una oferta de $4.800 brutos por cajón, lo que implica un ingreso real de $3.816 en mano para el trabajador, cifra que, según UATRE, resulta insuficiente frente al costo de vida actual.
Además de ser considerada insuficiente, la propuesta fue calificada como un retroceso en la negociación. En la reunión del pasado 28 de enero, los empleadores habían planteado un valor de $5.500 por cajón, lo que significaba un avance en la discusión salarial. Sin embargo, en la audiencia más reciente se volvió al monto inicial de $4.800, sin explicaciones que justifiquen el cambio de postura.
Este giro, sostienen desde el sindicato, genera preocupación e incertidumbre entre miles de trabajadores rurales que aguardan una recomposición salarial urgente, en un contexto de alta inflación y pérdida del poder adquisitivo.
Comparación regional y alerta productiva
Como referencia, UATRE señaló que en la provincia de Mendoza el valor del cajón cerró la semana pasada en $6.472 para la aceituna criolla y $5.436,52 para la aceitera, lo que deja en evidencia la brecha salarial con los montos que se pretenden imponer en La Rioja y Catamarca.
La falta de definiciones salariales, que se arrastra desde octubre de 2025, amenaza con demorar o afectar el inicio y el desarrollo normal de la cosecha, con consecuencias tanto para los trabajadores como para la producción olivícola regional, una de las principales actividades económicas de ambas provincias.

