En el marco de la Semana Cannabis 2026, el Senado de la Nación se convirtió en el epicentro de un amplio debate sobre el presente y el futuro del cannabis en Argentina. La jornada, realizada en el auditorio del edificio senador Alfredo Palacios, reunió a legisladores, especialistas, organizaciones sociales y actores del sector productivo, con un objetivo común: avanzar hacia una regulación integral que contemple la dimensión sanitaria, productiva y social de esta industria emergente.
El encuentro fue impulsado por el senador nacional por La Rioja, Fernando Rejal, quien además encabezó la apertura y tuvo un rol central a lo largo de toda la actividad. Su participación no solo se destacó en lo institucional, sino también por el aporte de la experiencia concreta desarrollada en la provincia.
Un espacio para repensar el paradigma
La Semana Cannabis se planteó como un ámbito de intercambio y construcción colectiva, orientado a visibilizar el cannabis como parte de una identidad cultural, social y productiva en el país. En ese sentido, se abordaron sus usos medicinales, terapéuticos y también los desafíos que impone el actual marco prohibicionista.
Organizaciones como Acción Canábica, Cultivadores del Sur, Cultivando Derechos y la Federación Argentina de Cáñamo y Cannabis participaron activamente en la organización, reforzando el carácter plural del encuentro.
Durante el primer bloque, moderado por el licenciado Facundo De Luca, se analizó el impacto de las políticas restrictivas en los modelos productivos, poniendo el foco en la necesidad de generar condiciones más claras para el desarrollo de la actividad.
Rejal: experiencia, gestión y defensa del rol del Estado
En su intervención, el senador Fernando Rejal repasó el proceso que llevó a La Rioja a convertirse en una de las provincias pioneras en el desarrollo del cannabis medicinal, junto con Jujuy.
El legislador destacó que el camino no fue sencillo. Recordó que en los inicios existía un fuerte desconocimiento y resistencia social, lo que obligó a realizar un trabajo de concientización amplio, incluso con sectores que inicialmente mostraban dudas sobre el proyecto.
Además, subrayó las dificultades estructurales que enfrentaron:
- Restricciones para la importación de semillas.
- Limitaciones del sistema bancario para operar con fondos vinculados al cannabis.
- Vacíos legales que obligaron a avanzar mediante resoluciones específicas.
A pesar de ese escenario, La Rioja logró avanzar con un modelo basado en la intervención estatal como motor del desarrollo.
“El Estado debe ser una herramienta para mejorar la calidad de vida de la gente”, sostuvo Rejal, al defender el rol público en la promoción de nuevas industrias.
El modelo riojano: producción, salud e innovación
Uno de los ejes más valorados de la jornada fue la presentación de la experiencia riojana como caso testigo a nivel nacional.
Durante su gestión en el área de Producción, Rejal impulsó una estrategia integral que incluyó:
- La creación de empresas estatales orientadas a bienes y servicios.
- El desarrollo del proyecto a través de Agrogenética Riojana.
- La producción del aceite medicinal “El Federal”.
- La distribución gratuita del producto a pacientes del sistema público de salud.
Este enfoque permitió no solo atender una demanda sanitaria concreta, sino también sentar las bases de una industria con potencial económico.
El ingeniero agrónomo Benjamín Enrici, uno de los responsables técnicos del proyecto, destacó que La Rioja logró desarrollar una cadena de valor completa, desde la genética hasta el producto final, con estándares de calidad y trazabilidad.
Críticas al escenario nacional
En otro tramo de su exposición, Rejal planteó cuestionamientos al actual contexto político y económico, señalando una falta de continuidad en las políticas públicas vinculadas al cannabis.
El senador advirtió que varios proyectos en el país se encuentran frenados debido a la falta de acompañamiento nacional, lo que impacta directamente en el desarrollo de la industria.
Asimismo, remarcó la necesidad de recuperar una estrategia que promueva la inversión, la investigación y la articulación entre el Estado y el sector privado.
Marco legal: tensiones y desafíos
El debate también puso en evidencia las contradicciones del sistema normativo argentino. Mientras algunas leyes promueven el cannabis medicinal y el cáñamo industrial, otras normativas aún penalizan conductas vinculadas al consumo.
En este sentido, especialistas en derecho plantearon la necesidad de avanzar en reformas que:
- Garanticen seguridad jurídica.
- Eviten la criminalización de usuarios.
- Fortalezcan el enfoque de salud pública.
Incluso se planteó la importancia de discutir la despenalización del autocultivo como parte de una política más coherente.
Una industria con alto impacto potencial
A lo largo de la jornada, distintos expositores coincidieron en que el cannabis representa una oportunidad estratégica para Argentina.
Entre los principales puntos destacados:
- Generación de empleo en economías regionales.
- Desarrollo de cadenas productivas complejas.
- Aplicaciones en medicina, industria y tecnología.
Se remarcó además que, a nivel global, el sector muestra un crecimiento sostenido, lo que abre posibilidades concretas para el país si logra consolidar un marco regulatorio adecuado.
Un liderazgo que posiciona a La Rioja
La participación de Fernando Rejal fue reconocida por distintos actores presentes, quienes destacaron su compromiso temprano con la temática, incluso en momentos en que el cannabis generaba más controversia que consenso.
Su rol como impulsor de la jornada y como referente de una experiencia provincial exitosa posiciona a La Rioja como uno de los territorios más avanzados en materia de políticas públicas vinculadas al cannabis.
Conclusión
La Semana Cannabis 2026 dejó en evidencia que el debate sobre esta industria está lejos de cerrarse, pero también que existen experiencias concretas que pueden servir como base para una política nacional más sólida.
En ese escenario, la voz del senador Fernando Rejal y el modelo desarrollado en La Rioja se consolidan como referencias clave para pensar el futuro del cannabis en Argentina, no solo como un recurso productivo, sino como una herramienta de inclusión, salud y desarrollo.
