Con apenas 22 años, Pilar Urbina se consagró campeona nacional de Oratoria y se prepara para representar a la Argentina en el Campeonato Americano que se realizará del 13 al 16 de mayo en Antigua y Barbuda. Estudiante de Abogacía en Bahía Blanca, su recorrido combina formación académica, compromiso institucional y un profundo trabajo personal vinculado a la comunicación y el liderazgo.
Urbina comenzó su camino en la oratoria a los 17 años, en plena pospandemia, cuando se incorporó a la Cámara Junior (Junior Chamber International – JCI) de Bahía Blanca, una organización presente en todo el mundo que promueve el desarrollo individual y el liderazgo joven. Lo que empezó como una experiencia para “ver qué onda” terminó convirtiéndose en una vocación y una plataforma de crecimiento sostenido.
“Al principio fue terror. Nunca había debatido ni armado argumentos para persuadir”, recordó. Proveniente de Saavedra, una localidad a casi 100 kilómetros de Bahía Blanca, destacó que el acceso a este tipo de herramientas no era habitual en su entorno. Sin embargo, a través de la capacitación constante y la práctica, logró superar la timidez, la vergüenza y el miedo escénico.
Dentro de JCI, Pilar no solo participó en competencias, sino que también lideró proyectos y programas, una de las claves de la organización. Tras varios años de formación, competencias locales, provinciales y nacionales, este año fue seleccionada como representante de Bahía Blanca y logró imponerse a nivel nacional, lo que le permitió acceder al certamen continental.
La competencia de oratoria tiene reglas estrictas: los participantes reciben una moción una semana antes y deben preparar un discurso de exactamente siete minutos. Excederse o quedarse corto implica la descalificación. El jurado evalúa estructura, lenguaje corporal, dicción, control de muletillas y capacidad de persuasión. En el plano americano, el certamen se desarrolla en dos rondas y define una terna final.
Además de competir en oratoria, Urbina también participará en la categoría de debate, una instancia aún más exigente. Allí, los competidores reciben múltiples mociones y deben prepararse para defenderlas tanto a favor como en contra, ya que la postura se define por sorteo en el momento del debate.
Pilar destacó que la oratoria no solo le abrió puertas en el plano competitivo, sino también en su vida cotidiana y profesional. “Aprendí a usar las palabras con propósito y a conectar con las personas”, explicó. Estas herramientas resultan fundamentales en su formación como futura abogada, especialmente en competencias de litigación penal y simulaciones de juicios orales.
Representará a la Argentina como única participante en oratoria, mientras que en debate integrará el equipo junto a jóvenes de Mendoza. Con entusiasmo y disciplina, se prepara para un desafío que no solo pondrá a prueba su técnica, sino también su capacidad de comunicar ideas y emociones en un escenario internacional.
