Buenos Aires. En el marco del debate en el Senado sobre el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, el senador José Mayans realizó una extensa intervención en la que rechazó de plano la iniciativa, denunció irregularidades en su tratamiento parlamentario y cuestionó con dureza el rumbo económico de la actual administración.
Durante su exposición, Mayans sostuvo que la discusión no solo gira en torno a aspectos técnicos de la legislación laboral, sino que implica una definición “filosófica” sobre el modelo de país. En ese sentido, afirmó que su interbloque se define como “profundamente cristiano y profundamente humanista”, y vinculó esa concepción con la doctrina social de la Iglesia y los principios de justicia social incorporados a la Constitución de 1949.
Críticas al procedimiento legislativo
Uno de los ejes centrales del discurso fue la denuncia de supuestas irregularidades en la conformación de comisiones y en el tratamiento del proyecto. El senador afirmó que hubo una “violación del reglamento del cuerpo” y calificó el proceso como un “avasallamiento”, al sostener que se modificó la integración de comisiones en detrimento de su bloque.
También cuestionó la celeridad del debate, al considerar que se trató de un “tratamiento exprés” de una iniciativa que modifica un amplio conjunto de normas. Según detalló, el proyecto impacta sobre 41 leyes, entre ellas la Ley de Contrato de Trabajo, la Ley de Empleo, el régimen de trabajo agrario, el estatuto del personal de casas particulares y diversas normas impositivas y estatutarias.
“A usted le parece que esto se puede tratar en un día”, expresó, al considerar que el abordaje fue “una falta de respeto al pueblo argentino y al Parlamento”.
Objeciones de fondo: “ley regresiva”
En cuanto al contenido, Mayans afirmó que la reforma es “regresiva” y que vulnera el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, así como tratados internacionales y principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Citó además la postura de la CGT, cuyos representantes —según señaló— advirtieron que el proyecto sería inconstitucional y atentaría contra el principio protectorio del derecho laboral.
Para el senador, cualquier reforma laboral debería debatirse en un contexto de expansión económica y no en un escenario de caída de la actividad y pérdida de poder adquisitivo.
En ese marco, sostuvo que la iniciativa “no va a generar empleo ni inversión” mientras se mantenga el actual programa económico.
Críticas al modelo económico
Gran parte de la intervención estuvo dedicada a cuestionar la política económica del Gobierno. Mayans vinculó la reforma laboral con un modelo que, a su entender, prioriza el endeudamiento, la desregulación y la apertura de importaciones en detrimento de la industria nacional.
Afirmó que desde el inicio de la actual gestión se perdieron más de 560.000 empleos registrados y que la deuda pública se incrementó significativamente. También cuestionó el aumento de tarifas, la dolarización de servicios y el impacto en el comercio de zonas fronterizas.
El senador comparó la actual orientación económica con experiencias previas que —según su análisis— derivaron en crisis, como los períodos posteriores a 1955, la dictadura de 1976 y el gobierno de Fernando de la Rúa.
Cuestionamientos institucionales
Mayans también criticó decisiones del Poder Ejecutivo en otros ámbitos, como los intentos de designación de jueces por decreto y el manejo de políticas públicas vinculadas a universidades, salud y financiamiento provincial.
En el tramo final de su discurso, sostuvo que la ley “va a traer alta litigiosidad” y reiteró que el proyecto presenta “vicios de inconstitucionalidad”.
“Nosotros no vamos a acompañar esto porque es inconstitucional, porque viola el artículo 14 bis, porque viola tratados internacionales, porque no va a generar empleo y porque fue muy mal trabajado”, concluyó.
El proyecto continuará su tratamiento en el Senado en medio de un clima de fuerte polarización política y cuestionamientos cruzados entre oficialismo y oposición.
