Laboulaye. El gobernador Martín Llaryora en la apertura de sesiones legislativas 2026. (Jorge Peñaranda / La Voz)
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, inauguró el período ordinario de sesiones legislativas 2026 con un extenso discurso de más de dos horas, marcado por una batería de anuncios de gestión, definiciones políticas de alto voltaje y duras críticas dirigidas a la oposición provincial. El acto se desarrolló con la presencia de todos los bloques opositores y dejó en evidencia el clima de campaña anticipada que ya atraviesa la política cordobesa.
Uno de los anuncios institucionales destacados fue la intención del Ejecutivo de impulsar una ley para que, durante los próximos diez años, la apertura de sesiones ordinarias se realice de manera itinerante en distintas localidades del interior provincial, acompañada por obras y acciones de desarrollo en cada región anfitriona.
En el plano político, el momento más tenso del discurso estuvo centrado en el conflicto con el Tribunal de Cuentas, que recientemente objetó la compra de drones por presunto sobreprecio y direccionamiento de la licitación. Llaryora defendió la adquisición como una herramienta clave para la seguridad y lanzó durísimas acusaciones contra el organismo de control, cuyos integrantes responden políticamente al Frente Cívico de Luis Juez. En ese marco, el gobernador sostuvo que frenar ese tipo de inversiones implica “ponerse del lado de los narcotraficantes”, una frase que generó fuertes aplausos en el recinto y promete derivar en nuevas controversias políticas y judiciales.
El mandatario también apuntó contra el radicalismo y, en particular, contra el diputado Rodrigo de Loredo, a quien chicaneó por los magros resultados electorales del partido en Córdoba, anticipando un escenario de mayor debilidad legislativa para ese espacio.
En cuanto al vínculo con el Gobierno nacional, Llaryora evitó una confrontación directa con el presidente Javier Milei, aunque marcó diferencias en temas sensibles como jubilaciones, discapacidad y economía creativa. Señaló que el modelo nacional “está dejando a mucha gente afuera”, aunque sin profundizar en el debate sobre las leyes clave que comenzarán a tratarse en el Congreso.
En materia de gestión, el gobernador repasó obras públicas en ejecución, especialmente viales, como el camino que unirá Tanti con el Valle de Traslasierra, además de circunvalaciones y proyectos estratégicos en distintas ciudades del interior. También anunció la puesta en marcha de un nuevo programa integral de salud, que comparó con planes históricos de fuerte impacto social y que, según adelantó, tendrá carácter permanente.
Uno de los anuncios más celebrados fue el referido al sistema previsional provincial. Llaryora ratificó que la Caja de Jubilaciones de Córdoba no será transferida y comunicó la suba de la jubilación mínima a 800.000 pesos, lo que, según afirmó, la convertiría en una de las más altas del país. Además, prometió nuevas rebajas impositivas para 2026 y 2027.
Tras el discurso, los principales referentes opositores —Luis Juez, Rodrigo de Loredo y Gabriel Bornoroni— brindaron declaraciones conjuntas en las que calificaron la exposición del gobernador como “mentirosa” y “exagerada”. Coincidieron en señalar un supuesto “fin de ciclo” tras décadas de gobiernos peronistas en la provincia y cuestionaron la falta de definiciones concretas sobre el rumbo futuro de la gestión.
Con este acto, el inicio del año legislativo quedó atravesado por un fuerte tono electoral, pese a que las elecciones provinciales aún no tienen fecha confirmada. Todo indica que el escenario político cordobés se encamina hacia una campaña extensa y de alta intensidad.
