En el marco de la discusión parlamentaria sobre la posible baja de la edad de imputabilidad penal, la Iglesia Católica volvió a manifestar su postura y reclamó un abordaje integral que no se limite únicamente al castigo o a la pena. Así lo expresó el padre Máximo Jurinovic, vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, durante una entrevista radial en la que se refirió al documento difundido recientemente por el Episcopado.
El sacerdote recordó que la postura de la Iglesia fue planteada tanto el año pasado como en la actualidad, subrayando que la Argentina ya cuenta con un régimen penal juvenil, pero que el eje del debate no puede centrarse exclusivamente en la sanción. “Cuando hablamos de niños de 9, 10, 11 o 12 años, muchos de ellos atravesados por situaciones de consumo problemático de drogas desde edades muy tempranas, no alcanza con mirar solo el delito”, sostuvo.
Jurinovic destacó que el documento fue presentado en el marco de la celebración de San Juan Bosco, figura emblemática por su trabajo con niños y jóvenes vulnerables. En ese sentido, remarcó el valor del sistema preventivo impulsado históricamente por la obra salesiana, basado en la educación, la cercanía afectiva y el acompañamiento constante.
Desde la Conferencia Episcopal señalaron que el debate sobre la imputabilidad suele dejar en un segundo plano aspectos fundamentales como la prevención, la educación, la contención social y la presencia del Estado en los barrios más postergados. “Una sociedad no puede ser indiferente a la realidad de tantos chicos desamparados”, afirmó el vocero.
El referente eclesiástico también remarcó la importancia de que el Congreso abra el debate a una amplia participación social. Legisladores, especialistas en salud mental, docentes, organizaciones sociales, víctimas de delitos y ciudadanos en general deberían ser escuchados para enriquecer una discusión que, según advirtió, no puede quedar reducida al plano mediático.
Otro de los puntos señalados fue la falta de dispositivos adecuados para alojar a adolescentes en conflicto con la ley penal y la ausencia de políticas claras de reinserción social. “Si se baja la edad de imputabilidad, es legítimo preguntarse dónde y cómo se alojará a esos menores, y qué proyecto de futuro se les ofrece”, planteó.
En relación con el narcotráfico, Jurinovic alertó sobre el inicio del consumo de drogas a edades cada vez más tempranas y remarcó que cuando el Estado se retira de los barrios, ese vacío es ocupado por organizaciones delictivas. “Combatir el narcotráfico implica presencia estatal, políticas sociales sostenidas y trabajo conjunto con iglesias y organizaciones comunitarias”, afirmó.
Finalmente, el vocero de la Conferencia Episcopal insistió en promover una “cultura del cuidado” y evitar lo que el papa Francisco denomina la “cultura de la indiferencia”. “No se trata solo de discutir edades o penas, sino de asumir como sociedad una responsabilidad integral sobre el desarrollo y el futuro de nuestros niños y jóvenes”, concluyó.
