Soledad Pastorutti volvió al escenario mayor de Cosquín para celebrar 30 años de camino en el folklore, en una noche que quedará grabada en la memoria del festival. Ni la lluvia pudo frenar a la multitud que colmó la Plaza Próspero Molina para acompañar a la artista en un show cargado de emoción, potencia y símbolos.
La Sole sorprendió desde el inicio con una impactante puesta en escena, apareciendo desde lo alto como una luna iluminada, marcando el tono épico de una presentación que recorrió su historia musical.
Con entradas agotadas desde hace semanas, el reencuentro confirmó una vez más el vínculo inquebrantable entre la cantante y el público coscoíno.
🎶 Una celebración a lo grande, con folklore, emoción y un Cosquín rendido ante una de sus figuras más emblemáticas.










