En el marco de la sesión inaugural del 110° período deliberativo del Concejo Deliberante del Departamento Capital, el intendente Armando Molina brindó su mensaje anual ante el cuerpo de concejales, autoridades provinciales y municipales, con la presencia del gobernador Ricardo Quintela.
El jefe comunal enmarcó su discurso en la obligación republicana de rendir cuentas y destacó que el acto no es “un mero hecho formal”, sino una instancia clave para fortalecer la institucionalidad democrática. “Hoy no solo inauguramos las sesiones de este cuerpo que representa la diversidad de nuestra comunidad, sino que cumplimos con el deber republicano de rendir cuentas ante nuestros mandantes, el pueblo de La Rioja”, afirmó.
En ese sentido, indicó que ya se encuentra en poder del Concejo Deliberante la ejecución presupuestaria y los estados contables financieros y económicos correspondientes, como glosario del presupuesto 2026 aprobado por el cuerpo.
Contexto nacional y defensa del federalismo: Molina dedicó una parte central de su mensaje al contexto económico nacional, al que calificó como “particularmente difícil”. Señaló que en este escenario “poner de relieve los poderes constitucionales y democráticos no es un mero acto formal y discursivo, es un llamado a tomar conciencia de cómo la paz social, la institucionalidad y el federalismo están en riesgo”.
Afirmó que durante 2025 la Provincia y los 18 municipios debieron gestionar con restricciones reales de recursos, producto de recortes presupuestarios nacionales. “No solo se trató de números, se trató de lo que dejamos de percibir”, sostuvo, y advirtió que 2026 “no presenta un panorama diferente”. “Carecemos de fondos y de diálogo. Esto impacta en la vida cotidiana de nuestro pueblo”, remarcó.
En ese marco, convocó tanto a quienes comparten su línea política como a quienes no lo hacen a priorizar el bien común. “Convoco a quienes comparten nuestra política y de manera muy especial a quienes no la comparten, que prioricemos sobre todo el bien común, el interés de los riojanos”, expresó.
Además, definió el posicionamiento de su gestión frente al debate sobre el rol del Estado: “Entre el abandono del Estado o su abuso, elegimos la medianía. Elegimos la presencia que garantiza derechos. Esta es nuestra ética”.
Decisiones estratégicas y reconocimiento laboral: El intendente detalló las medidas adoptadas para enfrentar el escenario de restricción presupuestaria y destacó dos prioridades de la reestructuración municipal.
En primer lugar, subrayó la decisión de reconocer la jerarquía de quienes sostienen servicios esenciales, especialmente los trabajadores de limpieza urbana. “Los limpiadores, mal llamados basureros”, enfatizó, al tiempo que informó que se integró su remuneración dentro de la partida de promotores, actividad que definió como “distinguida de nuestra gestión municipal y provincial”.
Calificó esta medida como “un acto de reconocimiento institucional a una tarea imprescindible para la salud pública y la dignidad de nuestra ciudad”.
Obra pública por administración: La segunda línea estratégica fue profundizar el modelo de obra pública por administración, con mano de obra municipal. “Se eligió un camino de eficiencia y de futuro. Hacer obra pública por administración”, afirmó, señalando que este esquema permitió abaratar costos, multiplicar intervenciones y capacitar al personal.
Entre los avances mencionó un plan de 120 kilómetros de avenidas seguras ya ejecutado, la colocación de 12.300 luminarias en zonas críticas y la puesta en marcha de un plan de semaforización que prevé instalar más de 70 equipos en puntos estratégicos.
Asimismo, destacó el saneamiento integral de espacios públicos mediante la erradicación de microbasurales y graficó el desafío ambiental con cifras concretas: “Somos 250.000 habitantes en capital. El promedio es un kilo de basura por día por habitante. Esto significa 250 toneladas por día, que al año son 100.000 toneladas”. Para ilustrar el volumen, invitó a imaginar “una cancha de fútbol con basura”.
Derechos y políticas públicas: Durante su exposición, Molina vinculó la acción municipal con la garantía de derechos esenciales, mencionando educación, salud, seguridad, agua, energía y conectividad como responsabilidades inalienables del Estado. También reivindicó la articulación con la Provincia y valoró la figura del gobernador, al que calificó como representante de la “histórica lucha por nuestro sueño eterno de riojanidad y de argentinidad”.
Finalmente, sostuvo que, pese a las dificultades, el municipio “no se detuvo” y que la gestión se adaptó para mejorar su rendimiento, ratificando la decisión de sostener políticas públicas activas.
El mensaje dejó como eje central la defensa de la institucionalidad, el llamado al consenso político y la reafirmación de un modelo de gestión que apuesta a la eficiencia administrativa y a la presencia del Estado como garante de derechos en un escenario económico complejo.
