En una extensa y tensa sesión en el Senado de la Nación, la senadora Patricia Bullrich defendió con vehemencia la Ley de Modernización Laboral enviada por el Poder Ejecutivo, en un discurso marcado por cruces con la oposición y definiciones políticas de fondo sobre el rumbo económico y laboral del país.
Cruce inicial por una “cuestión de privilegio”
Bullrich comenzó su intervención con una cuestión de privilegio dirigida al senador Mayans, a quien cuestionó por haber comparado una frase utilizada en el debate con la inscripción ubicada en la entrada del campo de exterminio de Auschwitz.
“Me parecía algo absolutamente fuera de lugar comparar una frase que estaba en la entrada del campo de exterminación de Auschwitz para hablar en una casa de la democracia. Esta casa no merece que usted nombre ese cartel nefasto donde seis millones de vidas fueron incineradas”, afirmó.
Más adelante, también respondió a críticas contra el presidente Javier Milei y el Gobierno:
“La única persona que está presa en la Argentina es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Entonces, que no hable más del presidente Milei y que hable de la realidad concreta de una expresidenta que hace quedar a la Argentina muy mal en el mundo porque está presa por corrupción”.
“Un cambio de paradigma laboral”
Ya en el tratamiento de la ley, Bullrich definió el proyecto como una transformación estructural:
“Hoy estamos iniciando un camino laboral profundo de cambios que durante muchas décadas en Argentina se discutió”.
Sostuvo que el país arrastra una legislación “obsoleta” que condenó a millones de argentinos a la informalidad:
“Una legislación laboral obsoleta nos dejó varados. Un país anclado en el pasado que no puede avanzar sin poder crecer”.
Según la senadora, la reforma no promete milagros, pero sí soluciones concretas:
“No estamos prometiendo milagros. Estamos trayendo soluciones reales y concretas”.
Remarcó que el país lleva más de 15 años sin generar empleo formal significativo y que el 43% del empleo es informal:
“¿Puede un país durante 15 años no crear puestos de trabajo? Este sistema fracasó. Fracasó en generar empleo, fracasó en proteger al trabajador, fracasó en crear desarrollo”.
Simplificación normativa y fin de la “industria del juicio”
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la simplificación del entramado legal:
“Si tenemos que cambiar tantas leyes es porque han generado una telaraña imposible de atravesar. Venimos a simplificar. La simplificación es transparencia”.
También cuestionó con dureza lo que denominó la “industria del juicio laboral”:
“Una industria del juicio que destruyó empresas, destruyó vidas, hundió capital y destruyó millones de puestos de trabajo”.
Aseguró que se mantendrá la indemnización por despido:
“Dejamos la indemnización de la ley de contrato de trabajo. Un salario por mes. No le pusimos tope como le puso Uruguay”.
Pero explicó que se eliminan adicionales que, según su visión, generaban juicios “impagables”:
“Sacamos la crema, toda la mentira que había alrededor (…) para terminar en juicios impagables y hundir empresas”.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
Bullrich defendió la creación del Fondo de Asistencia Laboral:
“Es una garantía de continuidad de las empresas y una garantía para que el trabajador reciba lo que tiene que recibir”.
Argumentó que actualmente las empresas enfrentan un “pasivo contingente” imprevisible que desalienta inversiones y encarece ventas de capital.
Libertad sindical y convenios colectivos
La senadora planteó modificaciones profundas en el régimen sindical y de negociación colectiva:
“La prevalencia del convenio menor sobre el convenio mayor es una revolución. Es la libertad de los trabajadores para negociar sus condiciones”.
Defendió la libertad sindical y cuestionó el sistema de personería gremial exclusiva:
“Los trabajadores de empresa van a poder hacer sus sindicatos y negociar sus convenios colectivos”.
Además, propuso limitar la “ultraactividad” de los convenios:
“Terminamos con la ultraactividad. No se puede no sentarse a negociar”.
Nuevas modalidades laborales y jóvenes
Bullrich destacó medidas vinculadas a la formación profesional y nuevas formas de organización del trabajo:
“La formación profesional es un punto estratégico de esta reforma laboral”.
Mencionó el banco de horas y esquemas más flexibles:
“Pregúntenle a los jóvenes si no quieren dejar de trabajar los viernes y concentrar el trabajo en otros días”.
Blanqueo laboral y reducción de cargas
Entre los puntos destacados, mencionó un régimen de regularización laboral:
“Estamos generando un sistema de blanqueo de 48 y 60 meses para que los trabajadores que hoy están en la informalidad se puedan formalizar con donación de deudas y regularización laboral”.
También defendió la reducción de contribuciones e incentivos a la inversión para pymes y medianas empresas.
Cierre: “Un punto de no retorno”
En el tramo final, Bullrich definió la ley como un hito histórico:
“Este no es una ley cualquiera. Es un punto de no retorno”.
Y concluyó:
“Estamos rompiendo cadenas invisibles pero reales (…) Estamos generando una ley para que progresar no sea un pecado”.
Finalmente, anunció el respaldo de su bloque:
“El Bloque de La Libertad Avanza apoya con convicción esta ley para que los argentinos sientan que van a tener futuro en su propio país”.
La votación del proyecto marcará uno de los debates más relevantes del actual período legislativo, en un contexto de fuerte polarización política y discusión sobre el modelo económico y laboral de la Argentina.
