El Gobierno nacional anunció la creación de la Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina, un nuevo organismo destinado a desmentir activamente informaciones falsas, señalar operaciones mediáticas y brindar datos verificables ante lo que considera un avance de la desinformación en el debate público.
Según comunicó la cuenta oficial @RespOficial_Arg en la red social X, la iniciativa surge de la convicción de que “solo informar no alcanza” cuando circulan falsedades sin respuesta institucional. En ese sentido, la nueva oficina tendrá como función central contrastar versiones inexactas con información oficial, sin recurrir a mecanismos de censura.
Desde el Ejecutivo remarcaron que esta decisión busca reforzar la libertad de expresión, entendida como un valor “sagrado” para la actual administración. “Se suma una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura”, señalaron, diferenciando esta estrategia de experiencias previas que —según el Gobierno— habrían limitado la expresión de voces opositoras.
El comunicado también recuerda que, desde el inicio de la gestión, el Gobierno decidió eliminar la pauta oficial como forma de financiamiento a medios, con el objetivo de separar el periodismo del “negocio político”. A partir de esa medida, sostienen, la difusión de información falsa se intensificó, lo que volvió necesario un esquema más activo de respuesta.
La Oficina de Respuesta Oficial aclaró que no pretende imponer una visión ni convencer a la ciudadanía, sino facilitar herramientas para que los ciudadanos puedan distinguir hechos de relatos y datos de operaciones. “La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone”, concluye el mensaje oficial.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca instalar un nuevo rol institucional frente a la desinformación, apostando a que la verdad vuelva a ocupar el centro del debate público.
