Lamadrid, Tucumán. La tragedia de las inundaciones sigue golpeando con fuerza a los vecinos del sur de la provincia. Cientos de personas permanecen evacuadas y muchas aún no pueden regresar a sus hogares, mientras el miedo a una nueva crecida del agua mantiene en alerta a toda la comunidad.
Durante una transmisión en vivo desde la zona afectada, el periodista Marco Bustamante describió un panorama crítico: casas dañadas, calles cubiertas de barro y familias que intentan rescatar lo poco que quedó de sus pertenencias tras el paso del agua.
Según explicó el cronista, existe preocupación por la posible apertura de compuertas del embalse Escaba, ubicado a unos 50 kilómetros de la localidad. Esta medida se aplicaría para evitar que el dique rebalse debido al gran caudal de agua que está llegando desde la provincia de Catamarca tras intensas lluvias.
“Tenemos que ser muy prudentes con la información, pero si se confirma lo que nos están diciendo, podría volver a inundarse todo hacia las seis de la tarde”, advirtió Bustamante mientras recorría el pueblo.
Un pueblo en alerta
Las autoridades y equipos de emergencia comenzaron a advertir a los vecinos que eviten colocar sus pertenencias nuevamente en el suelo de las viviendas, ante la posibilidad de que el agua regrese. Muchas familias ya tienen todo lo que pudieron salvar apilado en las calles o a la vera de la ruta.
La situación es especialmente angustiante para quienes ya lo han perdido todo. “Las casas están a medio derrumbar, hay paredes agrietadas y estructuras que no resistirían otra inundación”, relató el periodista mientras mostraba viviendas con muros caídos y techos visiblemente dañados.
En varios sectores también se detectaron riesgos eléctricos, ya que el agua y la humedad han afectado pilares de luz y conexiones, lo que impide restablecer el suministro eléctrico en algunas zonas por cuestiones de seguridad.
El agua que llega desde otras provincias
El fenómeno tiene un origen regional. Las lluvias en Catamarca generan un gran volumen de agua que llega al embalse Escaba. Desde allí, el caudal continúa su recorrido hacia el río Dulce, pasando por Santiago del Estero, lo que conecta el sistema hídrico con una extensa cuenca que finalmente desemboca en el río Paraná.
Este complejo recorrido explica por qué las decisiones en el manejo del embalse pueden afectar directamente a localidades tucumanas como La Madrid.
Incertidumbre y esperanza
Mientras se espera una confirmación oficial sobre la apertura de compuertas, los vecinos permanecen atentos a los anuncios que podrían darse en la plaza principal del pueblo. La comunidad teme tener que enfrentar nuevamente el avance del agua después de días de esfuerzo para limpiar y recuperar sus hogares.
La incertidumbre domina el ambiente. Para muchas familias, la posibilidad de una segunda inundación significaría volver a empezar desde cero.
