El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a ubicarse en el centro del debate político nacional con una extensa entrevista en la que cuestionó duramente al gobierno de Javier Milei, describió una situación económica y social «crítica» en las provincias y comenzó a delinear una estrategia política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Sus declaraciones no sólo reflejan la posición de un mandatario provincial enfrentado con la Casa Rosada, sino también la visión de un sector del peronismo que busca reorganizarse tras la derrota electoral de 2023 y construir una alternativa al actual oficialismo.
Una crítica integral al modelo libertario
Durante la entrevista, Quintela sostuvo que la Argentina atraviesa «un momento muy complejo» y acusó al Presidente de gobernar para «un círculo muy minúsculo». Según el mandatario riojano, uno de los principales problemas del actual escenario político es la naturalización de conductas que, a su juicio, serían inadmisibles en cualquier otro dirigente.
La crítica excedió las formas presidenciales y se concentró en los efectos económicos del programa libertario. Para Quintela, el cierre de comercios, la caída de las pymes, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades financieras de las provincias son síntomas de un modelo que privilegia la estabilidad macroeconómica por sobre la producción y el empleo.
El gobernador rechazó además la idea, sostenida por sectores del oficialismo, de que las provincias del interior se encuentran en mejor situación que el Área Metropolitana de Buenos Aires. Según afirmó, en reuniones recientes con gobernadores de distintos signos políticos existe un diagnóstico compartido sobre el deterioro económico de los distritos.
El reclamo federal como eje político
Uno de los puntos centrales de su discurso fue la reivindicación del federalismo. Quintela sostuvo que la riqueza del país se genera en las provincias y cuestionó la concentración de recursos en el gobierno nacional.
En esa línea, planteó que los gobernadores deberían coordinar posiciones comunes frente a la Casa Rosada y criticó la falta de una estrategia conjunta para defender los intereses provinciales.
La situación de La Rioja aparece, según su visión, agravada por la relación particularmente conflictiva que mantiene con el gobierno nacional. El mandatario denunció una administración discrecional de los recursos y sostuvo que muchas obras e inversiones quedaron paralizadas.
Infraestructura y salud: las preocupaciones más urgentes
Entre los aspectos más sensibles de la entrevista estuvieron las referencias a la infraestructura vial y al sistema sanitario.
Quintela aseguró que gran parte de su tiempo como gobernador está destinado a resolver problemas individuales de ciudadanos que no pueden afrontar gastos básicos, medicamentos o traslados por cuestiones de salud.
También cuestionó la eliminación de programas nacionales como Remediar y señaló que la provincia debió absorber costos que anteriormente eran financiados por la Nación.
Respecto de la infraestructura, advirtió sobre el deterioro de la Ruta Nacional 79, una vía estratégica para el transporte de cargas. Según describió, existen extensos tramos con graves daños que obligan a los camiones a circular por las banquinas. Incluso vinculó el estado de la ruta con accidentes fatales ocurridos recientemente.
El peronismo de 2027: ampliación y nuevos liderazgos
En el plano político, Quintela insistió en que el peronismo debe ampliar su base de sustentación y reconstruirse como un frente amplio. Aunque estableció límites claros con el macrismo y con La Libertad Avanza, defendió la necesidad de sumar sectores para construir una alternativa competitiva.
Consultado sobre posibles candidatos presidenciales, mencionó a dirigentes como Axel Kicillof, Sergio Massa, Sergio Ziliotto, Sergio Uñac y Gerardo Zamora.
Sin embargo, fue particularmente explícito al señalar que hoy considera a Kicillof como el dirigente mejor posicionado para representar al espacio.
Cristina, los «Chachos» y la disputa por el futuro
Otro de los aspectos destacados fue su reivindicación de Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como una de las principales líderes políticas del país y una figura todavía central dentro del peronismo.
Paralelamente, anunció que la provincia analiza relanzar los denominados «Chachos», la cuasimoneda riojana utilizada durante la crisis fiscal de 2024. Aunque aclaró que no sería para el pago del aguinaldo, sí dejó abierta la posibilidad de emplearla como mecanismo de compensación salarial a partir de agosto.
La referencia resulta significativa porque evidencia las dificultades financieras que enfrentan varias provincias para sostener el gasto público en un contexto de reducción de transferencias nacionales.
Una voz que busca proyectarse más allá de La Rioja
Más allá de las críticas coyunturales, la entrevista mostró a Quintela intentando instalar una discusión estratégica sobre el modelo de país. Su planteo combina federalismo, industrialización, fortalecimiento del mercado interno y recuperación de capacidades productivas nacionales.
En momentos en que el gobierno de Milei continúa defendiendo el equilibrio fiscal y la apertura económica como pilares de su gestión, el gobernador riojano busca posicionarse como uno de los referentes de una oposición que pretende reconstruir un proyecto desarrollista y federal.
La disputa, en definitiva, ya no parece limitarse a la administración de recursos entre Nación y provincias. Comienza a perfilarse como una confrontación entre dos visiones de país que se preparan para competir por el rumbo de la Argentina en los próximos años.

