Se reunieron en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Allí cuestionaron la falta de obra pública, la caída de la recaudación con impacto directo en la coparticipación y piden reunirse con la administración Milei para plantear temas fiscales e impositivos.
23 gobernadores de diferentes espacios políticos, incluido el riojano Ricardo Quintela, se reunieron en la sede en Capital Federal del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para sentar posición ante Nación, entre otros aspectos, por la caída en los fondos de coparticipación federal y la falta de obra pública.
El encuentro se dio bajo el planteo de “nuevas fuentes de financiamiento para el desarrollo de una infraestructura federal” y fue presidido por Ignacio Lamothe, titular del CFI .
A los gobernadores los empujó la preocupación por la falta de obras públicas y porque ven que la reactivación es más lenta de lo estimado e impacta directamente en sus recaudaciones. El riojano es uno de los más críticos de la gestión Milei y de hecho considera su gestión «un desastre», además de tener judicializados reclamos como por ejemplo por los fondos extracoparticipables.
Del encuentro participaron – de manera presencial – Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Macri (CABA), Leandro Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gildo Isfrán (Formosa), Carlos Sadir (Jujuy), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Gustavo Melella (Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur).
Por su parte, Alfredo Cornejo (Mendoza), Hugo Passalacqua (Misiones), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) dijeron presentes de manera virtual.
“El Gobierno plantea la discusión de una reforma fiscal. Eso tiene una contraparte, que somos los Estados subsoberanos. Las provincias somos vinculantes en muchas de esas reformas. La idea es reflotar el espíritu de lo que fue el Pacto de Mayo y dar esa discusión en conjunto con el Gobierno nacional, solicitar una audiencia y que en esa audiencia veamos punto por punto hacia dónde queremos ir”, anunció el chubutense Ignacio Torres, quien ofició de vocero de los gobernadores.
Luego, agregó que “si vamos a una reforma fiscal, el rol de las provincias tiene que estar mancomunado en lo que plantee una eventual ley”, al recordar que las leyes en materia tributaria requieren mayoría absoluta para ser aprobadas en el Congreso y no pueden instrumentarse por decreto.
El chubutense también aclaró que ninguno de los gobernadores está en contra de sostener el equilibrio fiscal (“Tiene que quedar grabado a fuego en nuestro país”, dijo), pero reclamó “trabajar de una vez por todas en serio en una reforma que es necesaria para la Argentina”, al advertir que “lamentablemente tenemos cada dos años elecciones que desvirtúan la discusión”.
“Hay vocación y hay voluntad. No es común que todos los gobernadores nos sentemos, no es común que todos los gobernadores digamos ‘paremos la pelota, sentémonos con el Gobierno nacional y empecemos a hacer un trabajo serio, con madurez dirigencial, para ir hacia un país normal’”, resaltó Torres.
Más allá de esta voluntad general, el mandatario patagónico reconoció que hay posiciones encontradas entre los gobernadores respecto del llamado “súper IVA”, la iniciativa oficial para que haya un nivel unificado que cobrará la Nación, y que luego las provincias sumen un porcentaje suyo para llegar a la alícuota final, con el fin de que los distritos compitan entre sí por inversiones.
“El punto en común es que Argentina para crecer necesita menos presión fiscal, pero también necesita un esquema de ejecución geográfica de los recursos que sea más justo”, especificó Torres.

