En el marco de un procedimiento supervisado por el Ministerio de Seguridad Nacional, efectivos del DFI detuvieron, en la zona oeste del conurbano bonaerense, a una mujer sobre quien recaía una solicitud de captura por el delito de “Homicidio”.
La presente causa tuvo su génesis el 31 de diciembre de 2018 en la localidad de Mariano Acosta, cuando el padre de la ahora arrestada atacó a un vecino suyo utilizando un destornillador, con dicho elemento lo hirió en diferentes partes del cuerpo, entre ellas en la oreja izquierda, lo que decantó en que la víctima cayera al suelo y quedase totalmente indefensa.
Pese a que el agraviado no opusiera ningún tipo de resistencia, el agresor tomó una barreta metálica para ultimarlo mediante varios golpes en la región de la cabeza. El violentado, un hombre de nacionalidad chilena, resultó trasladado hacia un nosocomio cercano al lugar del episodio, en donde finalmente se produjo su deceso en la mañana del 1° de enero de 2019.
Una vez iniciada la correspondiente causa judicial, se estableció que el móvil del crimen habría sido un reclamo por “ruidos molestos”. Sin embargo, a medida que fue avanzando la correspondiente investigación, se pudo conocer que entre ambos vecinos existía una mala relación de larga data. También, que el asesino poseía distintos antecedentes en materia penal.
“DE TAL PALO, TAL ASTILLA”: DETENCIÓN, JUICIO Y UN DATO REVELADOR
Las autoridades policiales que intervinieron en primera instancia lograron, de manera rápida, apresar al autor material del homicidio en cuestión. Tiempo después, la causa se elevó a juicio oral y el 17 de octubre de 2023 la justicia condenó al individuo a la pena de 17 años de prisión.
En ese contexto, el desarrollo del debate posibilitó determinar que el mismo no había sido el único en participar del hecho de sangre; pues comprobaron que su hija resultó ser la encargada de proporcionarle a su padre la barreta con la que finalmente mató al damnificado.
No sólo ello, sino que, además, se supo que la mujer le había manifestado a su progenitor una serie de dichos que impulsaban al ataque. “Matalo, matalo” y “son unos chilenos de mierda”, fueron algunas de las frases que usó la femenino para “alentar” a su padre a la comisión del relatado ataque.
En ese contexto, se ordenó el allanamiento de su domicilio y posterior detención. Al no hallarse en su residencia, la mujer quedó prófuga y, ante la falta de elementos probatorios referentes a su localización, la Unidad Funcional de Instrucción N°6 del Departamento Judicial de Morón, a cargo del Dr. Patricio Ventricelli, delegó el caso a la División Homicidios de la Policía Federal Argentina.
En consecuencia, los funcionarios policiales de la mentada dependencia policial emprendieron diversas tareas de campo, estableciéndose primeramente que la buscada había abandonado todos sus domicilios conocidos. No obstante, a través de un amplio ciberpatrullaje, se obtuvo el dato de que ésta se encontraría trabajando como instructora de pilates; actividad relacionada a su profesión de educación física que venía llevando adelante.
Como resultado de las pesquisas, los uniformados certificaron que la implicaba se dirigía todas las mañanas hacia la estación de Merlo, perteneciente a la Línea Sarmiento, para viajar desde allí hacia la localidad de Haedo y así concurrir al lugar donde se desempeñaba laboralmente.
Reunidas las evidencias requeridas, la judicatura actuante ordenó la realización de un discreto operativo en el interior de la estación de Merlo. Estratégicamente allí se apostó un grupo de agentes policiales, el cual al cabo de varias horas de espera observó la llegada de una mujer de similares características fisonómicas a las de la buscada.
Al corroborar que se trataba de la respectiva encartada, se procedió a identificarla e inmediatamente apresarla.
La detenida, de nacionalidad argentina y 27 años, quedó a disposición del magistrado interventor aguardando la continuación de su debido proceso penal.





