En la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei ofreció un discurso de fuerte tono confrontativo, en el que repasó la situación heredada, defendió su programa de reformas estructurales y lanzó duras críticas contra la oposición política y empresarial.
La herencia y la “crisis terminal”
El mandatario comenzó su intervención describiendo el contexto en el que, según afirmó, recibió el país:
“Hace tan solo dos años, la Argentina estaba en una situación de crisis terminal. La continuidad misma de nuestra unión como país estaba en juego”.
Milei sostuvo que la “herencia” combinaba “las tres peores crisis de la historia argentina”, justificando así el rumbo de ajuste y transformación que impulsa su Gobierno.
Cruces con la oposición en el recinto
El discurso estuvo marcado por interrupciones y réplicas desde las bancadas opositoras. En uno de los momentos más tensos, el presidente respondió a los gritos desde el hemiciclo:
“Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes, aunque no les guste”.
En ese mismo tono, cuestionó a los legisladores que no acompañaban sus iniciativas y los acusó de intentar “operaciones” en su contra, advirtiendo que “después los voy a ir a buscar cuando se caigan en la justicia por mentirosos”.
Acusaciones sobre causas judiciales y exdirigentes
Milei también se refirió a causas judiciales vinculadas al kirchnerismo, mencionando la denominada causa de los cuadernos, el memorándum con Irán y el caso Vialidad. Afirmó que la dirigente opositora —sin nombrarla directamente en ese tramo— “va a seguir presa” por esos expedientes, y calificó a anteriores gobiernos como “los más corruptos de la historia”.
En otro pasaje, aludió a los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel y cuestionó el memorándum firmado con Irán, en referencia al acuerdo que generó amplia polémica política y judicial en el país.
“Domando kukas” y ataques personales
Uno de los fragmentos más controvertidos fue cuando se dirigió a sus detractores utilizando el término “kukas”, expresión habitual en la confrontación política argentina.
“Me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar”, expresó, en un tramo que generó abucheos y aplausos en partes iguales.
Asimismo, apuntó contra el diputado de izquierda Nicolás del Caño, a quien cuestionó por su representación electoral, y lo llamó irónicamente “Chilindrina Troska”, profundizando el clima de tensión en el recinto.
Señalamientos a empresarios y referentes
El presidente también lanzó críticas contra sectores empresariales, incluyendo menciones indirectas al titular del Grupo Techint, Paolo Rocca, al que acusó de beneficiarse de esquemas de sobreprecios en el pasado.
¿Reforma constitucional en el horizonte?
En el plano institucional, Milei adelantó que el Gobierno dedicará el año a revisar la “organización jurídica e institucional” del país.
“Construir una arquitectura nueva, la arquitectura que tendrá el Estado argentino en los próximos 50 años, teniendo la moral occidental como política de Estado”, afirmó.
Sus palabras fueron interpretadas por algunos sectores como la posible antesala de un debate sobre una reforma constitucional, aunque no detalló un proyecto concreto en ese sentido.
Defensa de las reformas y del rumbo económico
El presidente defendió los “90 paquetes de reformas estructurales” impulsados en su primer año de gestión y rechazó las acusaciones de autoritarismo:
“Nuestra ambición reformista no puede ser entendida como una intentona por acumular poder. No es, ni nunca será, un ‘vamos por todo’”.
En materia económica, aseguró que la transformación productiva no implicará destrucción neta de empleo. Citando al economista clásico Adam Smith, señaló que la división del trabajo depende del tamaño del mercado y afirmó que las nuevas industrias “van a suplir con creces” los puestos que se pierdan en sectores tradicionales, con mejores salarios.
La apertura de sesiones dejó así una escena de alta polarización política, con un presidente decidido a profundizar su programa de reformas y una oposición que respondió con críticas y protestas desde el recinto.
