La Fiscalía de Entre Ríos investiga el hallazgo de cámaras y micrófonos ocultos en la Casa de Gobierno provincial, algunos de los cuales estarían fuera de uso, aunque uno detectado en el despacho del gobernador Rogelio Frigerio podría encontrarse activo. Desde el Ministerio Público anticiparon que se trata de una investigación compleja y de largo aliento.
De acuerdo con los primeros indicios, existen elementos objetivos y subjetivos que permiten presumir con un alto grado de certeza que los dispositivos fueron instalados durante el primer mandato de Gustavo Bordet, entre 2015 y 2019. De confirmarse esta hipótesis, el responsable político de la colocación sería el entonces secretario General de la Gobernación y ex senador nacional, Edgardo Kueider, lo que generó un fuerte malestar en la actual administración provincial.
“¿Cómo van a tener cámaras en el despacho del Gobernador y en la Secretaría General y no nos van a avisar?”, se preguntó con marcada suspicacia un funcionario del gabinete de Frigerio. En el entorno del mandatario provincial describen la situación como el hallazgo de un verdadero “Caballo de Troya”.
Coincidencias técnicas y antecedentes
Entre los elementos que refuerzan la sospecha figura la ubicación de los equipos, coincidente con la disposición de cuatro cámaras que Kueider había ordenado instalar: en la antesala de su oficina, en su despacho, en el despacho del Gobernador y en el pasillo que conecta ambas dependencias. Se trataría de dispositivos similares a los que registraron imágenes comprometedoras del exfuncionario, difundidas públicamente hace un año y halladas en un pendrive secuestrado durante un allanamiento ordenado por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, quien investiga a Kueider por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Durante un procedimiento reciente realizado por la Policía de Entre Ríos se encontraron tres equipos, cuyo aspecto anticuado generó burlas en redes sociales. Según fuentes oficiales, los dispositivos estaban conectados al suministro eléctrico y contaban con cableado oculto dentro de las paredes del edificio.
Si bien estas cámaras requieren de un sistema DVR para grabar imágenes —equipo que ya no se encuentra en el lugar—, fuentes policiales indicaron que podrían ser readecuadas para transmitir de forma independiente vía wifi. En particular, la cámara hallada en el despacho de Frigerio presenta un cableado adicional cuyo destino aún no fue localizado, lo que abre la posibilidad de que siga operativa.
El origen del sistema y las acciones judiciales
Según trascendió, Kueider había impulsado inicialmente el sistema de videovigilancia con la idea de realizar una transmisión pública que mostrara su actividad diaria, iniciativa que finalmente fue descartada. Posteriormente, Bordet habría solicitado la instalación de un dispositivo en su despacho ante sospechas de que alguien revisaba su documentación en su ausencia.
Ante el hallazgo, el Gobierno provincial inició dos procesos paralelos: un sumario administrativo interno a cargo de la Fiscalía de Estado y una causa penal que quedó en manos del fiscal Santiago Alfieri. Tras una inspección en el lugar, el funcionario judicial señaló que se analizarán todas las fuentes de información disponibles y subrayó la “trascendencia institucional” del caso, aclarando que el hecho de que las instalaciones sean antiguas no implica descartar la investigación.
“La pesquisa se hará de manera tal que se agote todo el conocimiento y quede en claro de qué se trata”, afirmó Alfieri.
Repercusiones políticas
La denuncia generó reacciones en todo el arco político. El gobernador Frigerio recibió el respaldo del Gobierno nacional, expresado públicamente por el ministro del Interior, Diego Santilli. Desde la oposición, el presidente del PJ entrerriano, José Cáceres, manifestó su rechazo al espionaje, aunque señaló que los dispositivos fueron descubiertos cuando la actual gestión ya transita su tercer año. En el mismo sentido se pronunció la intendenta de Paraná, Rosario Romero, quien expresó su apoyo al gobernador.

