El municipio llevó adelante un nuevo operativo de remoción de vehículos abandonados en la vía pública. En esta oportunidad, se trató de un Peugeot 505 que se encontraba estacionado desde hacía tiempo en la calle Copiapó al 500, en pleno centro, generando inconvenientes en la transitabilidad y acumulación de residuos.
Con esta intervención, la comuna ya supera los 80 vehículos retirados en distintos puntos de la ciudad, en el marco de un plan sostenido de ordenamiento urbano y recuperación del espacio público.
Un problema recurrente en las ciudades
Los autos abandonados representan una problemática frecuente en centros urbanos de todo el país. Además de ocupar espacios de estacionamiento y obstaculizar la circulación vehicular, suelen convertirse en focos de suciedad, acumulación de basura y potencial criadero de insectos o roedores.
“Los vehículos abandonados no solo obstruyen el tránsito, sino que se convierten en reservorios de basura y alimañas. Nuestra meta es mantener la ciudad segura, ordenada y limpia”, sostuvo Agostina Stivala, subsecretaria del área responsable del operativo.
En distintas ciudades argentinas se han implementado medidas similares en los últimos años. Por ejemplo, en Ciudad de Buenos Aires se desarrollaron operativos sistemáticos para identificar rodados en estado de abandono y retirarlos tras notificaciones previas a sus propietarios. En Rosario y Córdoba también se ejecutaron campañas intensivas, especialmente luego de denuncias vecinales vinculadas a problemas de seguridad o higiene urbana.
En algunos casos, estos procedimientos se apoyan en ordenanzas que establecen plazos para que el titular del vehículo regularice la situación. Si no lo hace, el rodado es trasladado a un depósito municipal y puede ser compactado si permanece sin ser reclamado.
Cómo funciona el procedimiento
Según explicaron desde el municipio, el proceso comienza con la detección del vehículo abandonado —ya sea por inspección municipal o denuncia de vecinos— y la colocación de una notificación visible. Si en un plazo determinado el propietario no retira el rodado ni acredita su uso regular, se procede al traslado mediante grúa.
En el caso del Peugeot 505 retirado en Copiapó al 500, el vehículo llevaba tiempo sin movimiento y evidenciaba deterioro exterior, neumáticos desinflados y acumulación de residuos a su alrededor.
Desde el Ejecutivo local indicaron que los operativos continuarán en distintos barrios, priorizando zonas céntricas y sectores donde se hayan registrado reclamos reiterados.
Impacto urbano y ambiental
Especialistas en gestión urbana señalan que la permanencia prolongada de vehículos fuera de uso afecta no solo la circulación, sino también la percepción de seguridad y el cuidado del entorno. Diversos estudios municipales en el país han vinculado la presencia de autos abandonados con microbasurales informales y vandalismo.
El municipio reiteró que la colaboración vecinal es clave para detectar estos casos y mantener el espacio público en condiciones adecuadas.
Con más de 80 unidades retiradas hasta el momento, la administración local asegura que continuará reforzando los controles para garantizar una ciudad más ordenada, segura y limpia.






