CRISIS ECONÓMICA EN LA RIOJA
Un estudio realizado por la organización Libres del Sur en la ciudad Capital reflejó el severo deterioro en los hábitos de consumo alimentario de las familias, impulsado por la pérdida del poder adquisitivo y el endeudamiento.
Un preocupante relevamiento llevado a cabo por la organización social Libres del Sur reveló el impacto directo de la recesión económica en la vida cotidiana de las familias de La Rioja. Según los datos recopilados a fines de junio en 376 hogares de distintos barrios de la ciudad Capital, el 66,3% de los encuestados afirmó haber tenido que eliminar completamente alguna de las cuatro comidas diarias con frecuencia debido a la falta de recursos económicos.
El informe expone cómo el achicamiento de los ingresos impacta de forma directa en la mesa de los riojanos: el 65,4% de los hogares admitió haber reducido las cantidades de comida que consume a diario o varias veces a la semana.
Endeudamiento y dificultades para llegar a fin de mes
El panorama financiero de las familias riojanas muestra un alto nivel de vulnerabilidad:
- Incapacidad de cubrir gastos: El 51,9% de los hogares indicó que no logra llegar a fin de mes, por lo que debe endeudarse o diferir el pago de servicios para afrontar los gastos de subsistencia.
- Impacto del endeudamiento: El 49,8% reconoció que las deudas acumuladas ya condicionan de manera directa la compra de alimentos, mientras que un 24,2% mantiene compromisos financieros que restringen severamente su economía.
- Capacidad de ahorro: Solo el 9,5% de los consultados manifestó cubrir sus necesidades básicas con cierta tranquilidad y mantener alguna capacidad de ahorro.
Cambio en la calidad de la dieta
La pérdida de poder de compra también derivó en un notable deterioro de la calidad nutricional. De acuerdo con el informe, el 58,9% de los encuestados dejó de comprar carne y pollo de forma habitual, pasando a consumirlos únicamente de manera esporádica. Un fenómeno similar afecta al consumo de leche, productos lácteos, frutas y verduras frescas, los cuales fueron relegados en la canasta familiar.
Lucas De la Fuente, referente local de Libres del Sur, advirtió sobre las consecuencias en la salud de la población:
«Hay un deterioro claro de la alimentación producto de la crisis. La gente opta por reemplazar alimentos esenciales por harinas, las cuales no nutren adecuadamente sino que generan sobrepeso u obesidad. La situación es compleja y preocupante: más de una o dos veces por semana las familias eligen saltarse una comida.»
Es impactante el informe sobre la situación socioeconómica local que ha encendido las alarmas en la provincia. Según datos revelados recientemente, el 66% de los hogares en La Rioja se ha visto en la necesidad de suprimir al menos una de las comidas diarias debido al crítico contexto económico y al constante aumento en el costo de vida.
El estudio, cuyos detalles fueron analizados, pone de manifiesto el profundo impacto que la inflación y la pérdida del poder adquisitivo están teniendo en la mesa de las familias riojanas. La imposibilidad de cubrir la canasta básica alimentaria ha llevado a que una gran mayoría de los hogares deba recortar raciones o saltarse desayunos, almuerzos, meriendas o cenas.
Esta situación refleja un panorama social sumamente complejo en la región, donde la vulnerabilidad económica de las familias continúa en aumento y reabre el debate sobre la urgencia de implementar medidas y políticas de asistencia para contener la crisis alimentaria que atraviesan miles de riojanos.



