La directora del Servicio Penitenciario Provincial, Lic. Analía Tello, confirmó que se detectó un intento de ingreso de drogas durante una visita conyugal y anunció que se intensificaron las requisas tanto a visitantes como al personal, en el marco de la lucha contra el narcotráfico dentro de los establecimientos carcelarios.
Según explicó la funcionaria, el procedimiento se concretó tras un trabajo previo del área de inteligencia penitenciaria, recientemente implementada con el aval del Gobierno provincial y en coordinación con fuerzas federales y provinciales. A partir de esa información, se alertó sobre una mujer que concurriría a una visita conyugal portando sustancias prohibidas ocultas en su cuerpo.
Al momento del ingreso, la visitante fue sometida a controles y, ante la sospecha, se dio intervención al Juzgado Federal, que autorizó su traslado al hospital para la realización de una tomografía. El estudio confirmó que la mujer llevaba pastillas y marihuana ocultas en la zona vaginal. Tras el hallazgo, quedó sujeta a una causa federal y se dispuso la prohibición absoluta de ingreso al servicio penitenciario.
Tello remarcó que estos controles no sólo alcanzan a los visitantes, sino también al personal penitenciario. En ese sentido, indicó que se realizan requisas profundas y sorpresivas, en distintos horarios, que incluyen controles más exhaustivos ante la detección previa de ingreso de pastillas, sustancias prohibidas y teléfonos celulares.
“Todos somos sospechosos y debemos someternos a las requisas, porque trabajamos en un contexto de encierro con contacto frecuente con personas privadas de libertad”, sostuvo la directora, al explicar que incluso se puede solicitar la colaboración de otras fuerzas de seguridad para estos procedimientos.
Respecto al interno al que iba destinada la droga, la funcionaria señaló que no podrá volver a recibir visitas de esa persona, aunque aclaró que no se le puede aplicar sanción directa porque la sustancia no llegó a su poder. Sin embargo, indicó que el detenido posee mala conducta y no reúne condiciones para acceder a beneficios penitenciarios.
En cuanto a la situación general del servicio penitenciario, Tello aseguró que no se encuentra colapsado, aunque sí presenta sobrepoblación en menor medida que años anteriores. Actualmente, la unidad alberga 366 internos, una cifra significativamente inferior a registros previos que rondaban los 600 detenidos.
Además, indicó que no hay menores de 18 años alojados y que los pocos casos recientes corresponden a jóvenes de 21 años. La directora atribuyó la disminución de la población carcelaria a la agilización de procesos judiciales, que permitió resolver causas y generar egresos, equilibrando el ingreso de nuevos internos.

