Cada 11 de agosto se celebra en el país la jornada en honor a Pedro Escudero, pionero de la nutrición en América Latina. Profesionales destacan la importancia de construir hábitos saludables y desmitificar la consulta nutricional como sinónimo de adelgazar.
Buenos Aires, 11 de agosto de 2026. – Este lunes se conmemora en Argentina el Día del Nutricionista, una fecha que invita a reflexionar sobre el rol fundamental que cumple la alimentación en la vida cotidiana y a reconocer la labor de los profesionales que acompañan a las personas en la construcción de hábitos saludables.
La efeméride rinde homenaje al médico argentino Pedro Escudero, nacido el 11 de agosto de 1877, considerado uno de los principales impulsores de la nutrición en el país y en América Latina. Su legado dio origen a esta conmemoración que, año tras año, pone en valor el trabajo de quienes se dedican a esta disciplina.
Comer no es solo una cuestión de cantidad
Desde el ámbito profesional remarcan que alimentarse no se reduce a una búsqueda permanente por bajar de peso. Los alimentos aportan nutrientes necesarios para crecer, desarrollarse, obtener energía y sostener las distintas funciones del organismo. Por eso, conocer qué se come y construir hábitos adecuados forma parte esencial del cuidado de la salud.
La nutrición cobra relevancia incluso antes del nacimiento: durante el embarazo, la alimentación puede influir en el desarrollo del bebé y en su salud futura. Luego, las necesidades se transforman en la infancia, la adolescencia, la adultez y la vejez, por lo que no existe una única forma de alimentarse que resulte adecuada para todas las personas.
Alimentarse también es prevenir
Una alimentación equilibrada puede contribuir a reducir el riesgo de desarrollar distintas enfermedades y acompañar el tratamiento de otras. Sin embargo, los especialistas subrayan que la relación entre alimentación y salud es mucho más amplia que el sobrepeso y la obesidad.
Los nutricionistas intervienen frente a diversos trastornos y patologías vinculadas con la alimentación, además de acompañar situaciones que requieren cambios específicos en la dieta o un abordaje interdisciplinario. En ese sentido, insisten en que consultar a un nutricionista no debería ser visto únicamente como una herramienta para adelgazar, sino como una oportunidad para conocer las propias necesidades, revisar hábitos y comprender qué lugar ocupa la alimentación en el cuidado cotidiano.
Una mirada que va más allá de la dieta
La nutrición contempla también las posibilidades, los hábitos, las preferencias y el contexto de cada persona. Una alimentación saludable no se construye a partir de una fórmula universal, sino de recomendaciones adaptadas a cada realidad.
Tomar conciencia sobre los alimentos que se consumen puede ser un primer paso: saber qué aportan, cómo incorporarlos y qué necesidades tiene cada organismo permite tomar decisiones más informadas y evitar que la alimentación quede reducida únicamente a cuestiones vinculadas con el peso.
El Día del Nutricionista busca poner en valor precisamente esa mirada integral: entender que alimentarse es una parte fundamental de la salud y que el acompañamiento profesional puede resultar necesario en distintas etapas y situaciones de la vida.




