En un contexto global marcado por la expansión de conflictos armados, las últimas horas han estado dominadas por una fuerte escalada en Oriente Próximo. Los enfrentamientos entre Estados Unidos, Irán e Israel, junto a nuevos frentes abiertos en el Líbano y el Golfo Pérsico, elevan la preocupación internacional por el impacto geopolítico y económico de la crisis.
Intensificación del conflicto en Oriente Próximo
Israel lanzó nuevos ataques sobre el sur del Líbano, acompañados de operaciones terrestres, mientras Irán respondió apuntando a posiciones estratégicas estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos. Además, se registró un ataque contra una refinería en Arabia Saudí y el cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita aproximadamente el 20 % del comercio mundial de petróleo.
Estrecho de Ormuz




El cierre de este paso estratégico amenaza con provocar un fuerte impacto en los mercados energéticos internacionales.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que, según previsiones del Pentágono, la guerra podría prolongarse entre cuatro y cinco semanas, aunque aseguró que las operaciones avanzan más rápido de lo previsto inicialmente.
Trump ha oscilado en la definición de los objetivos políticos del conflicto. En un primer momento sostuvo que la prioridad era destruir la capacidad nuclear iraní, especialmente tras la denominada “Operación Martillo de Medianoche”. Sin embargo, en declaraciones recientes afirmó que el foco actual está en desmantelar la capacidad de producción de misiles balísticos y debilitar la armada iraní, asegurando que ya han sido inutilizados varios buques.
La falta de coordinación con aliados europeos también ha generado tensiones. Reino Unido permitió operaciones desde la isla de Chipre, mientras que España rechazó esa posibilidad. Posteriormente, Irán lanzó un ataque de represalia contra Chipre, convirtiéndolo en el primer país miembro de la Unión Europea afectado directamente por esta escalada.
Netanyahu refuerza su respaldo a Washington
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respaldó la ofensiva y reiteró que el régimen iraní representa una amenaza histórica para Estados Unidos e Israel desde la Revolución Islámica de 1979. Según Netanyahu, Irán ha sostenido durante décadas una postura abiertamente hostil hacia Washington.
Liberación de Nahuel Gallo y controversia diplomática
En el ámbito latinoamericano, la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo —detenido en Venezuela durante más de un año sin proceso judicial— generó una fuerte controversia política.
El canciller argentino, Pablo Quirno, aseguró que el Gobierno tenía preparados operativos logísticos para concretar la liberación y agradeció la colaboración de Estados Unidos, Italia y organizaciones internacionales. Sin embargo, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) habría tenido un papel decisivo en las gestiones con autoridades venezolanas.
La noticia se conoció minutos antes del inicio de la Asamblea Legislativa en Argentina, lo que añadió un componente político al anuncio.
Cruces internos en el Gobierno argentino
Durante la apertura de sesiones en el Congreso, el presidente Javier Milei protagonizó un discurso de tono confrontativo, respondiendo a sectores de la oposición y generando tensiones con la vicepresidenta Victoria Villarruel.
El ministro de Defensa, Luis Petri, sugirió que la vicepresidenta habría apostado al fracaso del Gobierno, lo que desató un cruce público a través de redes sociales.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que la inflación podría comenzar con “cero” en agosto si se mantiene el rumbo económico actual, aunque reconoció que podría demorarse.
Desde la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof criticó duramente la política industrial del Gobierno nacional, defendiendo la necesidad de proteger la producción local frente a la apertura económica.
Un escenario de alta incertidumbre
La combinación de una escalada militar en Oriente Próximo con tensiones políticas internas en Argentina configura un escenario de elevada incertidumbre tanto en el plano internacional como doméstico. Mientras los mercados energéticos observan con preocupación el impacto del conflicto en el Golfo Pérsico, en Argentina la confrontación política continúa marcando el pulso institucional.
