En el marco del debate en el Senado sobre el proyecto de reforma laboral, el senador Fernando Rejal expresó un contundente rechazo a la iniciativa y sostuvo que la norma “no moderniza nada” y vulnera derechos consagrados en la Constitución Nacional.
Durante su intervención, el legislador cuestionó que la reforma afecte el espíritu del artículo 14 bis de la Constitución, al que definió como “prácticamente el preámbulo del derecho laboral”. Según afirmó, el proyecto “está siendo atacado, vulnerado y se están cercenando todos aquellos derechos que contemplaba”, en referencia a los derechos individuales, colectivos y de la seguridad social de los trabajadores.
Críticas al proceso y a los fundamentos del proyecto
Rejal lamentó que el tratamiento del proyecto no haya pasado previamente por comisión para analizar en profundidad las modificaciones introducidas. “Nos limita la posibilidad de rebatir las argumentaciones”, señaló, y aseguró que los cambios realizados impiden una evaluación “concreta y precisa” del texto final.
El senador cuestionó además los objetivos oficiales de la reforma —entre ellos la generación de empleo formal, la mejora de la competitividad y el fortalecimiento de la seguridad jurídica— al considerar que “en el articulado no se ve ninguna norma que pueda resolver estas cuestiones”.
En ese sentido, defendió las políticas laborales impulsadas entre 2003 y 2015, destacando que “se crearon cuatro millones de puestos de trabajo a partir de la sanción de 48 leyes laborales”, y sostuvo que no se puede hablar de generación de empleo sin atender la realidad productiva del país.
Industria, importaciones y economías regionales
Rejal advirtió que la apertura “indiscriminada” de importaciones afecta a la industria nacional, obligándola a competir con mercados de bajos costos salariales. Según indicó, actualmente “entre el 20 y el 30% de la capacidad instalada industrial argentina está operando”, lo que —a su juicio— demuestra el potencial de crecimiento si se adoptaran medidas económicas diferentes.
También hizo referencia a la situación de las economías regionales, mencionando el caso del sector vitivinícola: “Hoy la uva no tiene precio. Las bodegas no la reciben y el fruto queda en la planta”, describió, como ejemplo de la crisis productiva.
El posicionamiento de pymes y gremios
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la postura de las pequeñas y medianas empresas. Rejal aseguró que el 98% del empleo en Argentina está en manos de pymes y citó un documento que, según dijo, fue enviado a los despachos de los senadores. Allí se sostiene que el texto “es regresivo en materia de derechos” y que podría generar “mayor carga administrativa” y más litigiosidad.
“No lo dicen los trabajadores, lo dicen los empleadores”, subrayó el legislador, en respuesta a quienes afirman que el sector empresarial respalda la reforma.
Asimismo, mencionó la postura de los gremios, quienes —según relató— sintetizaron sus críticas en que la reforma “abarata el despido, extiende la jornada laboral, debilita los sindicatos y destruye la estabilidad”.
Un voto “de rechazo absoluto”
En el tramo final de su intervención, Rejal vinculó el debate con un modelo de país y acusó al Gobierno nacional de avanzar sobre derechos sociales fundamentales. “Vienen por nuestros trabajadores, por nuestros jubilados, por la salud y por la educación”, afirmó.
El senador concluyó anunciando que su voto sería de “rechazo absoluto” y llamó al resto de los legisladores a “tomar conciencia” de que, a su entender, la norma “va a perjudicar al conjunto de los argentinos”.
La sesión continuó con las intervenciones de otros senadores, en un debate marcado por fuertes cruces y posiciones contrapuestas sobre el alcance y el impacto de la reforma laboral.
