Buenos Aires, 4 de febrero de 2026 — La reunión de gobernadores prevista para este martes 4 de febrero por videoconferencia (Zoom) fue finalmente suspendida en medio de fuertes diferencias con el Gobierno nacional por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo, que avanza en el Congreso como parte de su agenda de reformas estructurales.
El encuentro, que buscaba consensuar una posición común de las provincias frente al proyecto oficial, no logró concretarse debido a la falta de acuerdo previo entre los mandatarios y a negociaciones individuales llevadas adelante por la Casa Rosada con algunos gobernadores considerados “dialoguistas”.
🔎 Los puntos clave de la reforma laboral que generaron tensión
Según los borradores oficiales y los lineamientos defendidos por el Ejecutivo, la reforma laboral incluye varios ejes que despertaron preocupación en las provincias:
Cambios en las indemnizaciones por despido, con la creación de sistemas alternativos como fondos de cese laboral, lo que —según algunos gobernadores— podría afectar la recaudación provincial vinculada al empleo formal.
Modificaciones en aportes y contribuciones patronales, orientadas a reducir el costo laboral para las empresas. Las provincias advierten que esto tendría un impacto directo en los recursos coparticipables y en el financiamiento de las cajas previsionales provinciales.
Revisión del Impuesto a las Ganancias, especialmente en lo referido a trabajadores en relación de dependencia, un punto sensible para los gobernadores por su efecto fiscal negativo sobre las arcas provinciales.
Mayor flexibilidad en los convenios colectivos de trabajo, permitiendo acuerdos por empresa o región, lo que algunos mandatarios consideran una intromisión en realidades productivas locales.
Limitaciones a la litigiosidad laboral, con cambios en los mecanismos de sanción y en los intereses aplicables, medida celebrada por el sector empresarial pero cuestionada por sectores sindicales y gobiernos provinciales.
📌 Un conflicto abierto
La falta de consenso sobre estos puntos fue determinante para la suspensión de la reunión. Mientras el Gobierno nacional sostiene que la reforma es clave para dinamizar el empleo y atraer inversiones, varios gobernadores reclaman garantías fiscales y una mayor participación de las provincias en el diseño final del proyecto.
Aunque el encuentro no se realizó, las negociaciones continúan de manera bilateral y se espera que el debate se intensifique en los próximos días, a medida que la iniciativa avance en el Congreso.
