Santa Catalina de Ricci (1522-1590) golpeando a los hijos de Babilonia (Escuela florentina, c. 1590). El título de esta pintura alegórica hace referencia al Salmo 136: «Bienaventurado será el que tome y estrelle tus pequeños contra la roca».
Santa Catalina de Ricci (1522–1590) fue una de las místicas más importantes del Renacimiento italiano, perteneciente a la Tercera Orden de Santo Domingo.
Su vida estuvo marcada por fenómenos sobrenaturales y una profunda devoción a la Pasión de Cristo:
Fenómenos Místicos: Es conocida por haber recibido los estigmas y por experimentar el fenómeno de la bilocación. Se dice que durante 12 años revivió semanalmente la Pasión de Jesús, desde el Jueves Santo hasta el Viernes Santo.
Vida Religiosa: Nació en Florencia como Alejandrina Lucrecia Romola. A los 13 años ingresó en el convento de San Vicente en Prato, donde tomó el nombre de Catalina y llegó a ser priora a los 25 años, cargo que ocupó hasta su muerte.
Legado: Compuso el «Cántico de la Pasión», una meditación sobre los sufrimientos de Cristo, y mantuvo correspondencia con figuras clave de su tiempo como San Felipe Neri y San Carlos Borromeo.
Festividad: Su fiesta se celebra el 4 de febrero. Fue canonizada por el Papa Benedicto XIV en 1746.

