
El Ministerio de Seguridad de La Rioja, a cargo de Miguel Ángel Zárate, anunció una profunda modificación en la modalidad de trabajo y en la estructura organizativa del personal policial afectado a los puestos camineros situados en la ciudad Capital.
A partir de ahora, estos puntos de control pasarán de la órbita de la Dirección de Tránsito de la Policía a depender directamente de la Unidad Regional IV. De este modo, a través de la Unidad de Seguridad y Prevención Territorial, se ejecutarán nuevas directivas y pautas operativas con el objetivo de convertir a los puestos en el primer eslabón de seguridad de la ciudad, los cuales serán fortalecidos con más personal y recursos.
Hacia una seguridad integral y prevención de delitos complejos
Con esta medida, la cartera de Seguridad busca darle una nueva impronta a los controles. La intención es que los puestos camineros dejen de vincularse de manera prioritaria al tránsito o la seguridad vial.
Para lograrlo, los efectivos destinados a estas tareas serán capacitados para intervenir en materia de seguridad general y en la investigación de delitos complejos, tales como el narcotráfico y la trata de personas, complementando de esta manera el anillo de seguridad digital que ya se viene implementando en la provincia.
Control estricto de ingresos
Desde el Ministerio se fijó una directiva terminante y de cumplimiento estricto para el personal que cumpla funciones bajo este nuevo esquema organizativo: a partir de ahora, a la ciudad no ingresa un solo vehículo ni una sola persona sin ser rigurosamente controlada y registrada.







