Una expedición organizada por la empresa riojana Saurus marcó un hito en la historia del turismo aventura y la fe en altura, al concretar la primera misa celebrada a 5.400 metros sobre el nivel del mar en el imponente Cráter Corona del Inca.
La travesía, denominada Expedición Cruce al Pissis y Corona del Inca, reunió a 36 personas amantes de la aventura y los recorridos de montaña en la cordillera riojana. El grupo se trasladó en 12 camionetas 4×4, acompañado por guías especializados de la zona y profesionales equipados con elementos de rescate y tubos de oxígeno, garantizando la seguridad ante cualquier eventualidad propia de la alta montaña.
El momento más significativo tuvo lugar el domingo, cuando el padre Emanuel Varas, párroco de la Iglesia de La Merced e integrante de la delegación, celebró la eucaristía al pie del cráter, estableciendo lo que se considera la misa más alta del mundo. Con sus 5.400 metros de altitud, la ceremonia superó el registro anterior celebrado en el campamento base del Monte Everest, que tuvo lugar a 5.364 metros en junio de 2025.
El Cráter Corona del Inca, ubicado a más de 5.500 msnm cerca del Volcán Veladero, es una impactante maravilla natural que alberga en su interior un lago de aguas azul profundo. Se trata de un destino de turismo extremo, accesible únicamente en vehículos 4×4, con guía habilitado y durante la temporada que va de diciembre a abril.
Uno de los propietarios de la empresa, Cristián Gómez, destacó que la delegación estuvo integrada por participantes de La Rioja, San Juan, Córdoba y Buenos Aires, quienes quedaron asombrados por los paisajes de la cordillera. Asimismo, junto a su socio Diego Vera, recomendó realizar este tipo de excursiones en grupos de al menos tres vehículos acondicionados para la montaña y siempre con el equipamiento adecuado y guías especializados.
La expedición, desarrollada durante tres días del último fin de semana largo, incluyó además el cruce hacia el Balcón del Pissis, en la provincia de Catamarca, un mirador natural situado entre los 4.500 y 4.700 metros de altura, desde donde se aprecian el Monte Pissis, lagunas de colores como la Verde y la Negra, y extensos salares.
Con esta experiencia, La Rioja suma un nuevo capítulo a su historia de turismo aventura, combinando naturaleza extrema, organización profesional y una expresión de fe que quedó registrada a una altitud sin precedentes.







