La referente de la agrupación Gesto UNLaR y exdecana de Humanidades, Lic. Mercedes Cáceres, criticó el contexto y los procedimientos de la reciente modificación de la carta magna de la Universidad Nacional de La Rioja. Si bien destacó puntos positivos, alertó que las actuales autoridades quedan habilitadas para iniciar un «período cero».
La licenciada Mercedes Cáceres, referente de la agrupación universitaria Gesto UNLaR, docente y excandidata a rectora, analizó los alcances del nuevo proyecto de estatuto aprobado por la Asamblea de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR). Aunque reconoció que el documento incluye modificaciones necesarias, manifestó una profunda preocupación por la falta de debate con las bases y las cláusulas que regulan la alternancia en el poder.
El polémico «reseteo» a cero de los mandatos
El punto central del debate radica en la duración y reelección de los cargos ejecutivos. El nuevo estatuto establece que los mandatos de rector, vicerrector y decanos pasarán de tener una duración de 3 a 4 años, una medida que Cáceres valoró positivamente debido a que «tres años son insuficientes para la gestión».
Sin embargo, la polémica se enciende con el cómputo de los períodos de las actuales autoridades electas. Según explicó Cáceres, a diferencia de reformas anteriores —donde se aclaraba que el mandato vigente contaba como el primero—, este nuevo proyecto funciona como un «reseteo». Esto significa que el contador vuelve a cero a partir de su aplicación, habilitando a los funcionarios actuales a presentarse a dos nuevos mandatos consecutivos de 4 años.
«Estamos habilitando a este gobierno a que se quede 11 años, y a algunos decanos en particular hasta 14 años… Nos lleva a las peores etapas y a los peores recuerdos de la gestión de la UNLaR», sentenció la docente, recordando la histórica toma universitaria del 2013 que buscó erradicar la perpetuidad en los sillones de poder.
Falta de debate y un contexto inoportuno
Cáceres se mostró muy crítica respecto al momento elegido para avanzar con la sanción del proyecto, señalando que la mayoría de la comunidad universitaria no estaba al tanto debido a que se resolvió en una semana sin exámenes ni el dictado regular de clases.
Asimismo, contrastó este proceso con reformas anteriores en las que se debatió durante más de un año con comisiones ad hoc y participación abierta de docentes, no docentes, graduados y estudiantes. «Es un gobierno que está centralizando bastante las decisiones y las mayorías no te eximen del trabajo y del consenso», reprochó.
Por otro lado, la referente gremial observó que la apatía o falta de movilización de la comunidad frente a este tema se debe al complejo contexto económico nacional. Argumentó que los gremios están lógicamente abocados a la lucha salarial y que tanto los docentes como los estudiantes sufren el pluriempleo e informalidad laboral para poder subsistir.
Próximos pasos para la vigencia del estatuto
Finalmente, Cáceres aclaró que el estatuto aún no se encuentra vigente en términos legales. Lo acontecido en la universidad fue la aprobación parlamentaria de un proyecto que ahora debe ser remitido a la Secretaría de Educación y a la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación para su revisión formal. Una vez que reciba la evaluación positiva y sea publicado en el Boletín Oficial, recién allí comenzará a regir plenamente para la casa de altos estudios riojana.
