Por: Prof. Miguel Molina
La mansa y persistente lluvia de este 23 y 24 de Marzo, tan esperada, necesaria y pedida, se volvió obstáculo de realización a la ya tradicional Vigilia por la Memoria, anunciada en principio para la Plaza de la Memoria Carlos Illanes y trasladada al Polideportivo Carlos Saúl Menem, que se encuentra frente a dicha Plaza.
Inmediatamente circuló en los grupos el anuncio sentí incomodidad con la idea. Casi inmediatamente empezó el rechazo. Lo percibí, y así lo denominé: un dolorosa contradicción: ¿En el día de la Memoria cerca del Indultador? ¡Si el apellido Menem me suena a amnesia, cómo puede ser que no nos haga ruido ir ahí, justo hoy!!! Me nació…
Luego tuve que explicarles a varias personas mi desasosiego, mi desagrado y desacuerdo. ¡¡¡Y como no voy a sentir eso si vamos hacia uno de los altares de la Des- Memoria! Des.., una partícula negadora. Claro.
Sembrar confusión, relativismo y desesperanza, es una responsabilidad política grave, que no podemos darnos el lujo. Y menos en estos tiempos.
Y si el Padre del Negacionismo en Argentina; el indultador de Comandancias Condenadas y algunos procesados; el que frenó todas las causas judiciales en nombre de la reconciliación y el olvido; el que pagó indemnizaciones queriendo apagar consciencias y comprar silencios; el que ejecutó la más profunda y extensa continuidad del Plan económico de Videla y Martínez de Hoz; el que superENDEUDÓ al país, destruyó la industria nacional, multiplicó los pobres, los desocupados; entregó el patrimonio nacional y nos volvió el país más arrastrado del mundo ante el Imperio (“relaciones carnales”, al decir de su Canciller); el mismo que hoy es reivindicado y homenajeado por el actual gobierno ultraliberal y fascista de Milei: si ése sujeto tiene un lugar que lleva su nombre, y él nos representara lo ya dicho ¿Sería el lugar correspondiente para realizar un Acto por la Memoria del 24 de Marzo? No. ¡NO! ¡Y RECONTRA NO!!!
La rueda de la dialéctica se enreda y se detiene cuando las contradicciones propias de caminar no se afrontan ni se resuelven. Y Menem es la cuña que traba la rueda hace cinco décadas de la vida política nuestra. Y a pesar de nuestras expectativas, que se renuevan ante cada coyuntura y emergencia de liderazgos populares locales, la ratificación por diferentes vías (ésta de hoy, es una), nos ancla históricamente en alguien que hasta evitamos nombrar, consiguiendo que se nos cuele por las hendijas de lo no dicho que todos entendieron mejor que si efectivamente lo hubiese gritado: “La Vigilia del 23M se traslada al Polideportivo frente a la plaza de la Memoria, 20:30 hs, los esperamos!” , dice el aviso en redes sociales de Casa de la Memoria LR.
La opción interpela frente a la inercia histórica: o por la via estrecha y difícil de la Memoria ( no como pasado individual, sino lo públicamente establecido-conquistado); o por la via noventista, neoliberal –independientemente del partido de pertenencia- de la amnesia política (la del nombre que se grita al callarlo; que se instala, al ocultarlo).
Demasiada belleza en la lluvia, y en este primer frio otoñal riojano, como para escudarnos en ambos como motivo. Demasiados lugares públicos disponibles posibles en los alrededores para mostrar como opción única e inevitable la del Polideportivo Carlos Saúl Menem…no?
Una nota al pasar: es tal su significado simbólico, que salvo las piruetas de calidad Ginóbili que los riojanos disfrutamos ahí junto a Andino, lo más noventista, anestesiante, superfluo y vacuo que recordamos, es el casamiento de Carlos Saúl con Chechu de Chile Bolocco y Pinochet, en ése, SU lugar.
El sentido se había extraviado, y aunque el rito fuese idéntico al de otros años, el significado estaría escamoteado, mordido, retaceado, confundido…Y cuando eso pasa, el símbolo ha sido –al menos momentáneamente- vaciado.
LA FUERZA LIBERADORA DE LOS SÍMBOLOS COMPARTIDOS NO SE SOSTIENE REPITIENDO EL RITO, SOLAMENTE; SINO PRESERVANDO, PROTEGIENDO, CULTIVANDO, DESMALEZANDO E ILUMINANDO VIGÍAMENTE LOS SIGNIFICADOS Y EL/LOS SENTIDO/S.
Lo dicho sostiene mi decisión de NO ASISTIR al Polideportivo Carlos Saúl Menem a esperar en el abrazo con otros el aniversario del inicio de la Dictadura Cívico-Militar de 1976.
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Miguel Loli Molina 24-03-25

