Con una convocatoria prevista para este martes a las 17 en Plaza de Mayo, referentes del sistema universitario, científico y hospitalario argentino advirtieron sobre el profundo deterioro que atraviesan las universidades nacionales y denunciaron un “ataque deliberado” contra la educación pública, la investigación y la salud.
La movilización reunirá a docentes, investigadores, estudiantes, autoridades universitarias y trabajadores de hospitales universitarios bajo una consigna común: defender el modelo de universidad pública gratuita y el sistema científico argentino frente a los recortes presupuestarios impulsados por el gobierno de Javier Milei.
Durante una extensa entrevista radial, la vicedecana de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, Valeria Levi; la vicerrectora de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Diana Wechsler; y el director del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari, Norberto Lafos, describieron un escenario crítico que afecta tanto a la formación académica como al funcionamiento cotidiano de hospitales y centros de investigación.
Levi reveló que la Facultad de Exactas de la UBA perdió 438 docentes desde la asunción del actual gobierno nacional. “Es un docente menos cada dos días”, afirmó, y vinculó esa situación con “un ajuste brutal” sobre el sistema educativo y científico.
Según explicó, el deterioro ya impacta directamente en la calidad de enseñanza y en la formación de nuevas generaciones de profesionales. “No podemos hacer trabajos prácticos porque no hay insumos ni equipamiento. Los equipos se rompen y no hay fondos para reemplazarlos”, señaló. Además, advirtió que muchas universidades están quedando tecnológicamente retrasadas frente al avance científico internacional.
La crisis también golpea de lleno al sistema de investigación. Wechsler sostuvo que programas nacionales como Equipar Ciencia y diversas líneas de financiamiento fueron paralizados o eliminados, afectando proyectos estratégicos y frenando la renovación tecnológica en laboratorios y centros académicos.
“La cadena de transmisión del conocimiento se está rompiendo”, alertó. Y agregó que la pérdida no es solamente económica, sino también humana: “Se pierde el vínculo entre generaciones de investigadores y la posibilidad de continuidad de procesos científicos y de desarrollo”.
La vicerrectora de UNTREF remarcó además el rol social de las universidades públicas, especialmente en sectores populares. Indicó que entre el 60% y el 65% de los estudiantes de esa casa de estudios son primera generación universitaria en sus familias.
“Las universidades del conurbano transformaron comunidades enteras. No son solamente espacios de formación académica, también son centros culturales, sanitarios y de integración social”, expresó.
En paralelo, los hospitales universitarios atraviesan una situación límite. Norberto Lafos denunció que el presupuesto destinado al funcionamiento hospitalario aún no fue ejecutado pese a estar contemplado por ley.
“El dinero no llegó y ya estamos en mayo. Si esto continúa, en 45 días no podremos garantizar el funcionamiento”, advirtió.
El médico explicó que numerosos equipos esenciales están fuera de servicio por falta de mantenimiento y renovación tecnológica. Entre ellos mencionó tomógrafos, endoscopios e instrumental quirúrgico. Como consecuencia, muchas prestaciones deben derivarse a otros centros de salud.
“Se rompe un tomógrafo o una camilla quirúrgica y no hay forma de repararlos rápidamente porque no hay presupuesto. Eso significa pacientes derivados y servicios restringidos”, sostuvo.
Los referentes universitarios coincidieron en que el conflicto excede la discusión salarial y representa una disputa de fondo sobre el modelo de país.
“La universidad pública no adoctrina ni es elitista. Es un derecho garantizado por la Constitución Nacional y una herramienta de inclusión y ascenso social”, afirmó Wechsler.
Por su parte, Levi aseguró que “lo que está en juego es el futuro de la Argentina”, al señalar que sin inversión en educación, ciencia y tecnología será imposible sostener el desarrollo productivo y cultural del país.
La convocatoria a la marcha busca visibilizar el reclamo y presionar al Gobierno nacional para que restituya fondos, actualice salarios y garantice el funcionamiento del sistema universitario y científico. Los organizadores esperan una movilización masiva en distintos puntos del país, con epicentro en Plaza de Mayo.

