En un encuentro marcado por la frescura de las nuevas generaciones y la tensión de la agenda política actual, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, recibió a un grupo de estudiantes y profesionales de la comunicación. Durante la charla, el mandatario abordó desde la crisis económica y el «abandono» del Gobierno Nacional hasta temas sensibles como la salud mental, el cambio climático y los derechos de las minorías.
Un espacio para la juventud y la formación
El encuentro no fue una conferencia de prensa tradicional, sino un espacio de diálogo donde los jóvenes —quienes confesaron inicialmente sentirse «nerviosos» y «desafiados» por la magnitud de la figura entrevistada— pudieron interpelar al mandatario sobre el futuro de la provincia.
Quintela inició agradeciendo la formación de los jóvenes comunicadores y los instó a volcar su conocimiento en la provincia: «Sería muy importante que tu formación y capacitación se la vuelques a la provincia que hace un esfuerzo para que nuestros chicos puedan estudiar», señaló ante la consulta sobre la emigración juvenil.
Críticas al modelo nacional y defensa de la autonomía
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue la descripción de La Rioja como una «provincia empobrecida de forma deliberada» por las luchas históricas y la quita de recursos federales. Quintela fue tajante al comparar su gestión con la del actual Presidente de la Nación (en referencia al contexto de 2025):
Vivienda: El gobernador destacó la entrega de 206 viviendas recientemente, contrastando con la gestión nacional que, según sus palabras, «no hizo una sola vivienda, hospital o escuela en dos años».
Recursos: Denunció la pérdida de aproximadamente 40.000 millones de pesos mensuales que la provincia dejó de percibir por decisiones del Ejecutivo Nacional, fondos que originalmente estaban destinados a salarios y obras públicas.
Industria: Alertó sobre el cierre de fábricas debido a las políticas de importación, señalando que los fabricantes locales se están convirtiendo en simples importadores, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo.
Minería, Litio y el «Valor Agregado»
Consultado sobre la agenda ambiental y la explotación de recursos, el gobernador defendió una minería sustentable, pero con un enfoque soberano:
«Nosotros queremos sacar el litio y producir la batería acá. El litio se va a un peso y vuelve convertido en batería a 20 pesos. Eso es la primarización de la economía y nosotros debemos industrializar nuestra materia prima».
Agenda Social: Salud Mental y Diversidad
La entrevista también recorrió temas de profunda preocupación social. Ante la consulta sobre la alta tasa de suicidios en la juventud riojana, Quintela admitió no ser un especialista en la materia pero afirmó que el Estado está «dispuesto a hacer lo que digan los especialistas» para llevar adelante campañas de reducción de daños.
En cuanto a la comunidad LGBTQ+, el mandatario destacó la creación de un barrio exclusivo de 25 viviendas y locales comerciales para fomentar el emprendedurismo y la integración del colectivo, además de reafirmar el trabajo de la Secretaría de la Mujer y Diversidad frente a la violencia de género.
El peligro de las Fake News y el «odio» en redes
Hacia el final, se debatió sobre el impacto de la Inteligencia Artificial y las noticias falsas. Quintela calificó a las granjas de «trolls» como herramientas destructivas: «Son una porquería… utilizan a jóvenes para que retransmitan mensajes de odio».
Defendió la política como la única herramienta capaz de transformar la realidad, desde conseguir una fábrica que genere empleo hasta entregar un techo digno a una familia que vive hacinada. «Nadie más te va a generar una perspectiva de vida que no sea la política», concluyó.
«No todos somos iguales»: Quintela defendió su gestión frente al avance del descreimiento político
En el tramo más personal y combativo de la entrevista con jóvenes comunicadores, el gobernador Ricardo Quintela se desmarcó de la idea de que «todos los políticos son lo mismo». Ante una juventud que muchas veces opta por el ausentismo electoral, el mandatario riojano reflexionó sobre la frustración de la demanda social, su negativa a aplicar el «ajuste» pedido por Nación y los miedos que conlleva gobernar en crisis.
La batalla contra los «Trolls» y el odio digital
El gobernador profundizó en su análisis sobre la comunicación actual, denunciando la existencia de «habitaciones llenas de celulares» destinadas a atacar cualquier opinión con agravios. «No buscan instalar un debate, buscan descalificar con odio», sentenció. Según Quintela, este ecosistema digital ha facilitado que se instale el discurso de que la política no sirve, lo que él considera una «trampa» para desarticular la organización social.
El Estado como garante del arraigo rural
Al ser consultado sobre por qué se enfrentó al gobierno de Javier Milei desde el primer día, Quintela fue categórico: su límite es el despido de trabajadores y la paralización de la obra pública.
«A nivel nacional dejaron 80.000 trabajadores en la calle. Yo dije que no voy a despedir gente. ¿Cuál es el sentido de un presidente si no genera condiciones para crecer?».
El mandatario hizo especial énfasis en el «interior del interior», defendiendo el derecho de las familias rurales a tener energía, agua y caminos. «Llevar la energía 10 kilómetros cuesta un dineral que una familia de 10 personas no tiene. Si el Estado no lo hace, esa gente tiene que armarse un ranchito en la ciudad porque no tiene proyecto de vida», explicó, subrayando que el Estado debe existir para generar igualdad de oportunidades y no para «castigar» a los sectores vulnerables.
Vivienda: Un balance de 6.000 hogares
Uno de los momentos más emotivos fue cuando recordó la entrega de las últimas 206 viviendas. Frente a la frustración de quienes aún esperan, el gobernador reveló datos de su gestión:
Total construido: Cerca de 6.000 viviendas durante su mandato.

Próximas entregas: 544 viviendas actualmente en construcción, con fecha estimada de entrega para abril o junio de 2026.
Contraste: Denunció que el Gobierno Nacional no ha enviado «ni un remedio, ni una escuela, ni una obra de agua» a la provincia en los últimos dos años.
El Peronismo y la «Argentina Potencia»
Al hablar de su formación, Quintela recordó sus inicios en 1982, tras la guerra de Malvinas, y mencionó a su madre como la primera persona que vio en él un potencial de liderazgo. Para el mandatario, el peronismo es el espacio que históricamente otorgó derechos como las vacaciones pagas, la jornada de 8 horas y el voto femenino.
Sobre una posible ambición presidencial, Quintela no dudó: «Si fuera presidente, transformaría la Argentina en una potencia. Tenemos todo, pero necesitamos gobernantes que sean ‘bien nacidos’ y quieran a su patria». Criticó duramente el endeudamiento externo y la falta de transparencia sobre el destino de los créditos tomados por gestiones anteriores y la actual.
El rechazo a la Reforma Laboral
Finalmente, el gobernador se mostró escéptico ante la reforma laboral que se debate en el Congreso, calificándola como una «precarización» del trabajador.
«Te van a tomar por 6 meses y te van a correr. No vas a poder planificar tu vida, ni tus vacaciones, ni el tiempo con tus hijos. Vienen por los derechos de los trabajadores para darle todo el poder a la patronal».
Quintela admitió tener miedos, especialmente por su familia y la salud, pero confesó que su mayor desvelo es la falta de recursos para cumplir con la enorme demanda de una sociedad con carencias. «No puedo prometer lo que no puedo cumplir, pero voy a hacer hasta lo imposible para que nuestra gente tenga un problema menos cada día».
El gobernador Ricardo Quintela se permitió bajar la guardia y compartir aspectos de su vida privada, sus orígenes humildes y las reglas de convivencia que impone a su gabinete en tiempos de crisis.
«Mi primera chamba»: Orígenes y formación
Ante la pregunta curiosa de los estudiantes sobre su primer empleo, Quintela recordó una infancia marcada por el esfuerzo temprano. Tras quedar huérfano de padre a los 11 años, debió ayudar a su madre en una pequeña carnicería y almacén. «Aprendí el oficio a los 13 o 14 años; era el único hombre de la casa y tenía que ayudarla», relató con nostalgia.
Su ingreso al mundo laboral formal fue a los 18 años, con un breve paso de cuatro días por una fábrica antes de entrar a la Dirección de Rentas de la provincia en la década del 80, donde cumplía jornadas de ocho horas comenzando a las seis de la mañana.
Tecnología y «Stickers»: El gobernador analógico
Uno de los momentos más distendidos fue cuando confesó su nula relación con las nuevas tecnologías. A pesar de ser protagonista de numerosos stickers de WhatsApp en la provincia, admitió: «No los sé usar, no sé ni cómo buscarlos».
Quintela reveló que su equipo de comunicación, liderado por su colaboradora «Luz», es quien gestiona sus redes sociales. «Ellos me protegen y me avisan quién está de cumpleaños o si falleció alguien para enviar una salutación. Todo lo que publico está vinculado a la función pública», explicó, reconociendo que la sobreatención de los medios y la gente es algo que ha aprendido a gestionar «respirando profundo».
La serie de Menem y los años de militancia
Consultado sobre la reciente serie de Carlos Menem, que reavivó el debate sobre La Rioja en 2025, Quintela la calificó como una «ficción divertida» pero alejada de la realidad. Recordó su propio paso por las filas del «menemismo» como subsecretario y director nacional de Juventud, aunque aclaró que el retrato del expresidente en la pantalla es más «farandulero» de lo que era en el trato cotidiano de la gestión.
Austeridad obligatoria: «Prohibido viajar al exterior»
Quintela fue tajante respecto a la conducta que espera de sus funcionarios. En un contexto donde la sociedad «ve lo que a uno le falta y al otro le sobra», el gobernador impuso reglas estrictas de gestualidad política:
- Sin lujos: Solicitó a sus ministros no comprar autos nuevos si no es indispensable.
- Vacaciones: «El que viaje al exterior en vacaciones sabe que tiene su cesantía inmediata».
- Excelencia: Defendió la necesidad de pagar buenos sueldos a los cuadros técnicos para evitar que los mejores talentos se vayan al sector privado, pero exigiendo a cambio un sacrificio personal y familiar acorde a la crisis.
«El poder es para transformar la vida de la gente, no para transformar únicamente tu vida propia», sentenció.
Un sueño de 15 años y un legado de «buena persona»
Hacia el final, el mandatario compartió su visión para La Rioja del 2035: una provincia con crecimiento armónico, donde un ciudadano de Olta o Vinchina tenga las mismas oportunidades de salud y educación que alguien en la Capital. «Me duele el desarraigo de las familias del interior que deben trasladarse a Córdoba o Buenos Aires por un problema de salud; ese es el costo más alto», lamentó.
Al ser consultado sobre cómo le gustaría ser recordado si su carrera terminara mañana, Quintela simplificó su ambición:
«Simplemente como una buena persona. Tuve muchos defectos, muchos traspiés, pero el gran desafío es superar los problemas que se presentan día a día».
Con un mensaje de esperanza, salud y prosperidad para las fiestas de fin de año, el gobernador despidió a los seis jóvenes periodistas, augurando que, quizás, entre ellos se encuentre el próximo conductor de los destinos de la provincia.

