Este sábado 31 de enero, desde las 19 horas, La Rioja vivirá una de sus expresiones culturales más profundas con la 16ª edición de la Marcha de los Chayeros, el primer evento oficial que abre el calendario del Febrero Chayero.
Al ritmo de cajas, coplas y vidalas, chayeros y vidaleros invitaron a toda la comunidad a sumarse a la tradicional marcha y a la posterior vigilia para darle la bienvenida al mes más esperado por el pueblo riojano.
El recorrido comenzará en la Llama Votiva, ubicada en la intersección de avenida Facundo Quiroga y avenida San Francisco, y avanzará por calle Cabo Primero Rodríguez hasta Rivadavia. Desde allí, la columna chayera doblará por avenida José Jesús Oyola para realizar la primera parada en Challay Huasi, casa natal del patriarca de la Chaya. Luego, la marcha continuará hacia calle Julio César Corzo, donde se desarrolla la tradicional Chaya del Arbolito y se encuentra el monumento al chayero. El trayecto seguirá por el espacio de la Chaya de la Virgencita y culminará en el Paseo Cultural Castro Barros.
Una vez en el lugar, los participantes ingresarán al Patio de las Artes, donde continuarán las coplas, vidalas y homenajes en el marco de la vigilia Esperando Febrero. A la medianoche se realizará el izamiento de las banderas nacional, provincial y chayera, en un acto simbólico que marca el inicio del Febrero Chayero.
El músico y organizador de la marcha, Andrés Cejas, invitó a riojanos, riojanas y turistas a sumarse en cualquier tramo del recorrido. “Pueden traer cajas chayeras o simplemente venir cantando con nosotros, tirando harina. La idea es darle la bienvenida a febrero con toda la alegría del pueblo”, expresó.
En ese marco, el reconocido músico riojano Kike Álamo destacó el profundo significado cultural de la Marcha de los Chayeros y de la Chaya como expresión identitaria. “El riojano espera todo el año el febrero y la Chaya. Es el momento sublime para el ánimo, para cargar las pilas. Apenas escuchamos un tambor ya nos declaramos en modo Chaya”, afirmó.
Álamo subrayó que la Chaya trasciende lo artístico y se inscribe en lo más hondo del sentir popular: “No es una cuestión artística solamente, es el sentir de la cultura, nuestra protesta cultural. Viene de nuestros pueblos originarios, que celebraban la cosecha. Es juntarse para olvidar las penas y celebrar lo bueno que fue y lo bueno que vendrá”.
El músico también resaltó el espíritu solidario y comunitario que caracteriza a las chayas barriales: “En la Chaya todos somos iguales, la harina nos iguala. Cada uno comparte lo que tiene, no importa si es poco o mucho. Ese es el verdadero espíritu de la Chaya, y eso hay que enseñarlo a los más chicos para que no se pierda”.
Finalmente, Álamo extendió una invitación a todo el país a vivir la experiencia del Febrero Chayero en La Rioja. “Una cosa es contarlo y otra cosa es vivirlo. En febrero La Rioja es única. Los esperamos para que conozcan nuestra cultura, nuestra hospitalidad y esta fiesta que es del pueblo”, concluyó.
Con la Marcha de los Chayeros, La Rioja vuelve a ponerse en modo Chaya y abre un mes cargado de celebraciones, tradición y encuentro popular.




