Un violento episodio sacudió la Ciudad de Buenos Aires cuando más de un centenar de personas protagonizó una emboscada contra trabajadoras sexuales trans en la zona de los Bosques de Palermo. El ataque, calificado por organizaciones sociales y referentes del colectivo como una brutal muestra de crueldad y deshumanización, dejó a varias víctimas con heridas de consideración.
De acuerdo con los testimonios recabados, la agresión estuvo planificada. Los atacantes utilizaron palos, conos, piedras y otros objetos contundentes preparados para la ocasión. Como consecuencia de la golpiza en manada, una de las víctimas sufrió graves lesiones en la oreja y otra recibió un fuerte impacto en el rostro que le provocó daños severos en un ojo. Además, la falta de presencia policial y de asistencia médica en el lugar obligó a las heridas a trasladarse por sus propios medios a los centros de salud.
El trasfondo de la violencia y los discursos de odio
Organizaciones de derechos humanos advirtieron que este tipo de hechos no ocurren de forma aislada, sino que se enmarcan en una escalada de violencia alentada por la legitimación de discursos de odio desde sectores de poder. Asimismo, recordaron que la zona de trabajo sexual en el Parque 3 de Febrero cuenta con acuerdos de convivencia históricos pactados con la municipalidad, los cuales establecían obligaciones estatales en materia de prevención, seguridad, sanidad e infraestructura que —según denuncian— no se están cumpliendo.
Ante este panorama alarmante, el colectivo LGBTIQ+ convocó a movilizarse bajo la consigna de que el orgullo en las calles es resistencia, exigiendo el cese de la violencia institucional y social, medidas concretas contra la discriminación y el pleno respeto a la dignidad y los derechos humanos.



