Ana Argañaraz, vocera de los despedidos lamentó; “Somos 143 trabajadores que nos quedamos en la calle. El dueño de la empresa, Carlos Vilariño, nos dice que no hay plata para pagar las indemnizaciones. No da la cara y no tenemos repuesta favorable”.
“Así como nosotros le trabajamos los meses que no nos pagó, hoy necesitamos que nos pague nuestro sueldo y la indemnización. Somos 143 familias, muchas de las que trabajan eran el único ingreso de sustento en sus hogares”. Actualmente, los trabajadores están realizando un acampa en la fábrica para evitar que Villariño se lleve las maquinarias y la materia prima.
