El periodista y fotoperiodista riojano Luis Lobos denunció haber sido víctima de violencia policial este martes al mediodía, mientras cubría un procedimiento en la vía pública, en las inmediaciones del cuartel de Gendarmería y la ruta que conduce al aeropuerto de la ciudad de La Rioja.
Según relató el propio comunicador en una transmisión en vivo posterior a su liberación, el hecho ocurrió cuando observó a varios efectivos que trasladaban a una persona entre los matorrales, en la banquina de la carretera. Al advertir la situación, decidió detener su vehículo y comenzar a grabar con su teléfono móvil para documentar el procedimiento.
Forcejeo, caída al suelo y traslado a comisaría: De acuerdo con su testimonio, mientras filmaba fue increpado por varios agentes, quienes le exigieron identificarse y dejar de grabar. Lobo aseguró que se identificó como trabajador de prensa, pero que, pese a ello, la discusión escaló.
El periodista afirmó que uno de los efectivos lo sujetó por la espalda y lo arrojó al suelo. En ese momento, la transmisión en directo se interrumpió. Posteriormente fue esposado y trasladado a la Comisaría Tercera, dependencia que —según recordó— cuenta con antecedentes polémicos en la provincia.
Su hijo, que se encontraba en las inmediaciones tras haber acudido a despedir a un familiar en el aeropuerto, también fue reducido y trasladado en un vehículo distinto, según el relato.
Liberación y pedido de disculpas: Lobo permaneció detenido entre 45 minutos y una hora. Indicó que, una vez en la comisaría, fue recibido por el comisario a cargo, quien le pidió disculpas por lo ocurrido. Además, señaló que el ministro de Seguridad provincial ordenó su inmediata liberación y el inicio de un sumario administrativo para investigar la actuación policial.
El periodista aseguró que no se le labró acta ni se le notificó formalmente de cargos, y que recuperó su teléfono móvil sin daños. No obstante, manifestó su intención de presentar una denuncia ante Asuntos Internos con el acompañamiento de su abogado.
Cuestionamientos al procedimiento: En su declaración pública, Lobo sostuvo que la intervención policial que intentaba registrar le resultó llamativa. Según describió, la persona detenida —que posteriormente identificó como una mujer— habría sido trasladada sin la presencia de personal sanitario ni otros servicios de emergencia.
El comunicador planteó que su detención se produjo en el contexto de la grabación de un procedimiento que, a su juicio, no se desarrollaba de forma adecuada. También expresó preocupación por la identificación de los agentes intervinientes y reclamó mayor claridad en los uniformes para garantizar la responsabilidad individual.
Repercusiones y apoyo del sector: Tras conocerse el hecho, distintos medios locales y colegas manifestaron su solidaridad. Organizaciones vinculadas al ámbito de la comunicación en la provincia difundieron mensajes de respaldo y pidieron que se garantice el libre ejercicio del periodismo.
Lobo anunció que ofrecerá una conferencia de prensa para ampliar detalles y presentar públicamente las pruebas audiovisuales del incidente. Asimismo, reiteró que su objetivo es que se esclarezca lo sucedido y que se adopten medidas para evitar que situaciones similares se repitan.
El caso reabre el debate sobre la libertad de prensa y los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad en procedimientos realizados en la vía pública.
