
El brutal asesinato de Jeremías Monzón, un adolescente de 15 años ocurrido en diciembre de 2025 en la ciudad de Santa Fe, volvió a sacudir a la opinión pública argentina en las últimas semanas tras la viralización de un video grabado por los propios agresores. La extrema violencia del hecho y la situación judicial de los responsables reactivaron con fuerza el debate político sobre la edad de imputabilidad penal, en momentos en que el Gobierno nacional se prepara para presentar un nuevo proyecto de ley penal juvenil que propone bajarla hasta los 13 años.
Un crimen de extrema crueldad
Jeremías fue visto por última vez el 18 de diciembre de 2025, cuando salió de su casa para encontrarse con una joven de 16 años con la que mantenía una relación. Cuatro días después, el 22 de diciembre, su cuerpo fue hallado semienterrado en una fábrica abandonada frente al estadio de Colón, en Santa Fe.
La autopsia determinó que el adolescente recibió 23 puñaladas, además de otras heridas provocadas con objetos punzantes. La investigación judicial estableció que fue torturado, mientras los agresores se burlaban de su sufrimiento y registraban el ataque en video. Según la causa, el crimen habría estado planificado y ejecutado con una violencia que impactó incluso a investigadores y peritos.
Los implicados y la situación judicial
Por el homicidio fueron identificados tres menores como coautores:
una adolescente de 16 años, actualmente detenida en un centro de alojamiento para menores con causas penales en la provincia de Santa Fe;
y dos adolescentes de 14 años, que por su edad son considerados inimputables según la legislación vigente y permanecen en libertad.
Esta situación generó una profunda indignación social, especialmente en la familia de la víctima, que denunció la falta de respuestas judiciales y el riesgo que implica que los responsables del crimen continúen en sus domicilios. El 26 de enero de 2026, la Justicia ordenó además que continúe detenida la madre de la joven imputada, bajo sospecha de posible participación o encubrimiento.
El video y el reclamo de la familia
La reciente difusión en redes sociales del video del asesinato intensificó la conmoción. El material, que forma parte del expediente judicial, muestra fragmentos del ataque y el comportamiento de los agresores. La familia de Jeremías solicitó de manera expresa que no se siga compartiendo el video, tanto por respeto a la víctima como para no obstaculizar la investigación sobre la filtración de pruebas judiciales.
“Lo único que tenemos hoy es el horror de saber cómo lo mataron, pero no tenemos justicia”, expresaron familiares en declaraciones públicas, donde también reclamaron cambios urgentes en el sistema penal juvenil.
Debate político y proyecto de ley
El caso Monzón se convirtió en uno de los principales argumentos en la discusión que atraviesa al arco político nacional. En este contexto, el Gobierno nacional anunciará en los próximos días la presentación de un nuevo proyecto de ley penal juvenil, que contempla bajar la edad de imputabilidad a los 13 años y dotar a la Justicia de más herramientas para intervenir en delitos de extrema gravedad cometidos por menores.
Desde distintos sectores se sostiene que el actual marco legal deja sin respuestas adecuadas a hechos de violencia extrema, mientras que otros advierten que la reforma debe ir acompañada de políticas de prevención, contención social y fortalecimiento institucional.
Mientras el debate avanza en el Congreso, el crimen de Jeremías Monzón sigue siendo un símbolo del dolor de una familia y de una discusión pendiente que atraviesa a toda la sociedad argentina.

