La comunidad educativa de institutos de formación docente de la región —con epicentro en el Instituto Albino Sánchez Barros y el Tobar García— atraviesa horas de profunda tensión y movilización ante la presunta amenaza de cierre y suspensión de matrículas en diversas carreras, en un escenario atravesado por la crisis económica y el ajuste nacional.
Entre el fantasma del cierre y las desmentidas oficiales
El conflicto estalló en los últimos días cuando comenzó a circular la versión de un recorte que afectaría inicialmente el ingreso a profesorados como francés, física y tecnología, además de advertencias sobre el futuro del Instituto Tobar García, que según los estudiantes podría ser transformado en una tecnicatura de validez provincial.
El profesor Pablo Baigorí, docente y coordinador de la carrera de francés en el Albino Sánchez Barros, advirtió sobre el peligro de las «pausas» en las inscripciones. Baigorí también cuestionó el manejo de la información y denunció contradicciones tras las reuniones con las autoridades ministeriales y directivas.
«La historia nos enseñó que todas las carreras de los institutos que pusieron en pausa la matrícula nunca más se volvieron a abrir»
Por su parte, la rectora del Albino Sánchez Barros, licenciada Claudia Inés Ayán, intentó llevar tranquilidad al señalar que se llegó a un acuerdo con la Dirección de Nivel y la Supervisión de la Zona IV para garantizar la continuidad institucional. «No va a haber ningún tipo de suspensión. Vamos a trabajar en la Expo Carrera y a seguir adelante de cara al 2027 con todas las carreras», afirmó, convocando a la comunidad a participar de las propuestas académicas.
«No va a haber ningún tipo de suspensión. Vamos a trabajar en la Expo Carrera y a seguir adelante de cara al 2027 con todas las carreras»
La voz de los estudiantes y los gremios
Pese al mensaje oficial de la rectoría, la desconfianza persiste entre los alumnos y los gremios docentes (AMP y CTA), quienes advierten sobre una estrategia de ajuste encubierta.
Jorge Ayala, estudiante del profesorado de historia, sintetizó el malestar estudiantil. Desde la perspectiva estudiantil, la caída de la matrícula responde tanto a la asfixiante situación económica —donde muchos deben optar entre trabajar o estudiar— como a normativas rígidas que dificultan las trayectorias académicas.
«Nos están cerrando las puertas. Un título provincial a nadie le sirve, honestamente, porque acá no hay fuentes de trabajo. Si nos cortan la posibilidad de conseguir trabajo afuera, ¿qué queda para los jóvenes?»
En la misma línea, Abiguel Villarreal, estudiante del profesorado de francés, expresó su rechazo a la incertidumbre generada: «Es totalmente injusto, salieron de la misma nada a decirnos que ya no íbamos a estudiar más», ratificando que continuarán organizados y en pie de lucha.
Desde la representación sindical se alertó además sobre el impacto de las políticas nacionales y provinciales, denunciando el deterioro de la infraestructura pública frente a los establecimientos privados, y recordando que los cierres de profesorados dejan a los docentes en situación de disponibilidad laboral con futuros inciertos.
Perspectivas
Mientras la institución directiva convoca a una mayor articulación con los colegios secundarios de la zona y prepara una Expo Carrera para potenciar las inscripciones, los estudiantes y los docentes ratifican que la unidad y la defensa irrestricta de la educación pública seguirán siendo el motor para resguardar los puestos de trabajo y el derecho a formarse en las aulas públicas.




