Una alerta sanitaria internacional encendió señales de alarma en el comercio exterior argentino luego de que China rechazara un embarque de carne proveniente del país al detectarse la presencia de cloranfenicol, un antibiótico prohibido en ese mercado. La medida implicó la suspensión de unas 22 toneladas del producto y abrió interrogantes sobre la trazabilidad, los controles sanitarios y el impacto económico para uno de los principales complejos exportadores de la Argentina.
La situación fue analizada por Karina Maloverti, delegada gremial en el SENASA, quien explicó que este tipo de episodios ocurre dentro de un esquema de controles sanitarios internacionales donde tanto el país exportador como el importador verifican la calidad de la mercadería.
Según detalló, la cadena de control debería abarcar todo el proceso productivo: desde el ganado en pie, el transporte, los análisis de laboratorio, el remate en ferias, la faena en frigorífico y el despacho final hacia el puerto. “Toda esa línea de trazabilidad tiene que estar supervisada por un agente sanitario federal para garantizar que no haya contaminación del producto”, señaló.
Qué es el cloranfenicol y por qué generó el rechazo
El cloranfenicol es un antibiótico cuyo uso está prohibido en animales destinados al consumo humano en varios mercados internacionales, entre ellos China, debido a posibles riesgos sanitarios. La detección de este compuesto activa protocolos de rechazo inmediato y auditorías sobre el origen de la partida.
Maloverti explicó que, cuando existe un sistema robusto de trazabilidad, es posible identificar con precisión dónde se produjo la contaminación y aislar el problema. Sin embargo, advirtió que la falta de personal y recursos puede debilitar esa capacidad. “Si no tenés los argumentos técnicos y la trazabilidad completa, perdés el mercado”, sostuvo.
Alerta por reducción de controles
La dirigente gremial afirmó que en los últimos años se produjo una merma cercana al 40% de agentes sanitarios, entre renuncias, jubilaciones y migración al sector privado por cuestiones salariales. Según indicó, esta situación impacta directamente en la capacidad de fiscalización del Estado.
“Vos mostrás al mundo que la robustez de tu servicio sanitario es endeble. Son tareas indelegables al sector privado y los países compradores exigen que las haga el Estado nacional”, remarcó.
También señaló que, además del caso detectado por China, existen alertas adicionales por mayores exigencias sanitarias de otros mercados, especialmente en un contexto internacional con creciente proteccionismo comercial.
Chile auditará la producción argentina
En ese marco, adelantó que Chile enviará una misión técnica que permanecerá 15 días en Argentina para auditar la trazabilidad de distintos productos agroalimentarios. La visita genera preocupación entre productores, ya que un informe negativo podría derivar en restricciones comerciales.
“La preocupación es que se cierren mercados. Cuando un país detecta debilidad en los controles sanitarios, aumenta las exigencias o directamente suspende importaciones”, explicó.
Impacto económico y comercial
China es uno de los principales destinos de la carne argentina, por lo que cualquier alerta sanitaria tiene impacto inmediato en precios, exportaciones y confianza internacional. La pérdida de credibilidad del sistema sanitario puede extenderse a otros productos y mercados.
De acuerdo con la información publicada por La Nación, las autoridades investigan cómo el antibiótico llegó hasta la carne exportada y si el problema se originó en el campo, el transporte o el frigorífico, mientras se analiza la trazabilidad del embarque rechazado.
Reclamo por fortalecimiento del SENASA
Desde el sector sindical sostienen que es necesario reforzar la estructura del organismo sanitario, modernizar los sistemas de control y garantizar estabilidad laboral para los inspectores. También pidieron abrir mesas de trabajo con el Gobierno para adaptar el organismo a las nuevas exigencias del comercio internacional.
“Cada vez el mundo va a exigir más controles. La sanidad de los alimentos y la confianza comercial dependen de un sistema estatal sólido”, concluyó Maloverti.
El episodio vuelve a poner en debate la importancia de los controles sanitarios en las exportaciones agroalimentarias y el rol estratégico del sistema de trazabilidad para sostener la competitividad argentina en mercados internacionales cada vez más exigentes.
