El violento episodio ocurrió en las inmediaciones del Autódromo Vega. La víctima, un menor de 17 años, fue emboscada, golpeada con saña y amenazada de muerte con un arma blanca. Los agresores se encuentran prófugos.
Un violento asalto rompió la tranquilidad en el distrito de Nonogasta. Un adolescente de 17 años terminó con serias lesiones en su rostro tras ser emboscado, golpeado con brutalidad y amenazado de muerte por dos sujetos que, minutos antes, habían protagonizado un choque contra el vehículo de su familia.
El choque y la fuga
El hecho comenzó alrededor de las 19:00 horas del pasado fin de semana en la calle Joaquín V. González, frente a la plazoleta Natividad. Según consta en la denuncia policial, dos individuos a bordo de una motocicleta de 110cc —que circulaba sin plásticos ni ópticas— impactaron fuertemente contra una camioneta Ford Ranger azul, provocando daños materiales en las puertas y en el espejo retrovisor. Lejos de detenerse, los motociclistas se dieron a la fuga rápidamente.
Ante la huida, el propietario de la camioneta y su hijo decidieron iniciar una persecución por la zona para dar con los responsables.
Emboscada y salvajismo en el Autódromo
Fue el menor de edad quien, a bordo de una motocicleta Rouser, logró ubicar a los sospechosos en las inmediaciones del Autódromo Vega. Sin embargo, la situación escaló de forma drástica y peligrosa.
Los dos sujetos acorralaron al adolescente y comenzaron a propinarle una lluvia de golpes de puño y patadas en el cuerpo y el rostro. Durante el ataque, uno de los agresores, vestido con un buzo azul, extrajo un objeto cortante, lo amenazó de muerte y le exigió sus pertenencias.
El botín del asalto: Los delincuentes despojaron a la víctima de sus zapatillas (de color azul con líneas naranjas). Además, intentaron robarle la motocicleta Rouser; al no poder encenderla, la tiraron al suelo con furia y arrojaron la llave hacia una zona de espesa vegetación para impedir que el joven pudiera buscar ayuda rápidamente.
Investigación en curso
A pesar de las heridas, el adolescente logró regresar por sus propios medios a su hogar. Al ver su estado, su familia lo asistió de inmediato y se dirigió a la sede policial para radicar la denuncia correspondiente.
El caso ha quedado bajo la órbita del Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N° 2, liderado por el juez Jorge Jalil. El magistrado ya ha ordenado las primeras medidas y directivas a las fuerzas de seguridad para identificar y detener a los violentos prófugos.
