El gobierno de Brasil puso en marcha una nueva edición del programa “Novo Desenrola Brasil”, una iniciativa destinada a aliviar el fuerte endeudamiento de millones de familias brasileñas mediante refinanciaciones, reducción de intereses y descuentos históricos sobre las deudas bancarias.
El programa fue anunciado oficialmente por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y tendrá una duración inicial de 90 días. Según el Ministerio de Hacienda brasileño, la medida ya había beneficiado anteriormente a unas 15 millones de personas y permitido renegociar alrededor de 53.000 millones de reales en deudas desde 2023.
La nueva etapa, denominada “Desenrola Familias”, apunta específicamente a personas con ingresos de hasta cinco salarios mínimos brasileños, es decir, hasta 8.105 reales mensuales. Tomando un valor promedio actual del real cercano a los 230 pesos argentinos por unidad, ese ingreso equivale aproximadamente a 1,86 millones de pesos argentinos por mes.
El programa permitirá renegociar deudas atrasadas entre 90 días y dos años, incluyendo tarjetas de crédito, descubierto bancario y préstamos personales. Los descuentos podrán oscilar entre el 30% y el 90% del monto adeudado, dependiendo del tipo de deuda y el tiempo de mora.
Uno de los puntos más impactantes es el límite del nuevo crédito: cada persona podrá refinanciar hasta 15.000 reales por banco o entidad financiera, lo que representa aproximadamente 3,45 millones de pesos argentinos. Además, las nuevas cuotas tendrán una tasa máxima de interés del 1,99% mensual, muy por debajo de las tasas habituales del mercado financiero brasileño, que en tarjetas de crédito llegaron al 15% mensual promedio en marzo de 2026.
Otro aspecto central del plan es que el gobierno brasileño permitirá utilizar parte del Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio (FGTS), equivalente a un fondo laboral similar a una indemnización acumulada, para cancelar deudas. Los trabajadores podrán usar hasta el 20% de sus ahorros o hasta 1.000 reales, lo que sea mayor. Ese monto representa alrededor de 230.000 pesos argentinos.
El Ministerio de Trabajo brasileño estimó que la utilización del FGTS podría movilizar hasta 8.200 millones de reales, equivalentes a cerca de 1,88 billones de pesos argentinos.
El gobierno de Lula sostiene que el objetivo principal es reactivar el consumo y sacar a millones de personas de las listas de morosos. Según datos oficiales del Banco Central de Brasil, más de 100 millones de ciudadanos podrían verse alcanzados por alguna de las líneas del programa, que además incluye versiones para estudiantes universitarios, pequeñas empresas y productores rurales.
En el caso del “Desenrola FIES”, orientado a créditos educativos universitarios, los descuentos podrían llegar hasta el 99% para estudiantes de bajos ingresos inscriptos en programas sociales del Estado brasileño. El gobierno calcula que más de un millón de estudiantes podrían regularizar sus deudas educativas.
La iniciativa también incorpora medidas polémicas. Quienes ingresen al programa y utilicen beneficios estatales tendrán restricciones para transferir dinero hacia plataformas de apuestas online durante un año. Además, los bancos deberán eliminar automáticamente de los registros negativos a quienes mantengan deudas inferiores a 100 reales, equivalentes a unos 23.000 pesos argentinos.
En redes sociales y foros brasileños, muchos usuarios destacaron experiencias positivas con las versiones anteriores del Desenrola. Algunos relataron haber cancelado deudas universitarias de hasta 50.000 reales pagando montos muy inferiores tras acceder a los descuentos oficiales.
El programa aparece además en un contexto regional sensible: mientras varios países de América Latina enfrentan caída del consumo y aumento del endeudamiento familiar, Brasil apuesta por una intervención estatal masiva para recomponer ingresos y estimular la economía interna mediante alivio financiero directo a las familias.
