El intendente de la ciudad de La Rioja, Armando Molina, participó en Paraná, provincia de Entre Ríos, del encuentro del Consejo Federal de Intendentes (COFEIN), donde llevó el mensaje del gobernador Ricardo Quintela y avanzó en la conformación de mesas de trabajo con jefes comunales peronistas de todo el país. El objetivo central fue fortalecer la unidad y consensuar la construcción de un modelo alternativo al del presidente Javier Milei con miras al escenario político de 2027.
El encuentro reunió, de manera presencial y virtual, a representantes de 14 provincias que concentran una población estimada de más de 8,3 millones de habitantes. La jornada fue encabezada por la intendenta anfitriona Rosario Romero y contó con la participación de intendentes de las principales ciudades del país, entre ellos Daniel Passerini (Córdoba), Pablo Javkin (Rosario), Juan Pablo Poletti (Santa Fe), Rossana Chahla (San Miguel de Tucumán), Julio Alak (La Plata), Armando Molina (La Rioja), Marcos Castro (Viedma), Ariel Sujarchuk (Escobar), Luciano Di Nápoli (Santa Rosa), Mariano Gaido (Neuquén) y Rodrigo Buteler (Cipolletti).
También participaron funcionarios y representantes municipales de distintas provincias, además de la intervención virtual de intendentes de Mendoza, Jujuy, Salta, Río Cuarto, Santiago del Estero y San Juan. La diputada nacional y presidenta de la Comisión de Asuntos Municipales, Carolina Basualdo, acompañó la jornada.
Durante el encuentro, los intendentes manifestaron su “profunda preocupación” por la situación económica y social del país y advirtieron sobre una “asfixia financiera sin precedentes” que afecta a los municipios. Señalaron que la caída de la coparticipación, la paralización de la obra pública, la eliminación de programas nacionales y la quita de subsidios al transporte y servicios esenciales generaron un deterioro en las condiciones de vida de millones de argentinos.
En ese contexto, remarcaron que los gobiernos locales debieron asumir mayores responsabilidades en materia de asistencia social, salud, transporte y servicios básicos, mientras disminuyen los recursos disponibles. Asimismo, cuestionaron lo que definieron como un retiro del Estado nacional de funciones esenciales y advirtieron que esa situación profundiza las desigualdades entre el AMBA y el interior del país.
Los jefes comunales también rechazaron descalificaciones hacia gobernadores e intendentes y sostuvieron que los municipios “no son el problema sino parte de la solución”. Además, reclamaron una distribución equitativa de los recursos, la restitución de fondos eliminados y políticas públicas que contemplen la realidad del interior argentino.
Finalmente, reafirmaron el compromiso con un Estado presente, la defensa de la autonomía municipal y la consolidación del Consejo Federal de Intendentes como un espacio político federal que exprese la voz de las ciudades frente a la actual coyuntura económica.
