Un grupo de chilenos que se encontraba de visita en las inmediaciones del emblemático Salar de Uyuni, en Bolivia, fue testigo de una situación tan insólita como peligrosa. Durante su estancia en el lugar, los presentes notaron con asombro cómo su cabello comenzaba a erizarse completamente y a elevarse hacia el cielo, al mismo tiempo que sus teléfonos celulares empezaban a emitir un extraño zumbido continuo.
Este curioso fenómeno se debe a una acumulación extrema de electricidad estática en la atmósfera, lo que funciona como un claro indicador de que se está desarrollando un campo eléctrico de gran intensidad justo debajo de una nube de tormenta. Cuando estas nubes cargadas eléctricamente se aproximan a la superficie, inducen una carga opuesta en el suelo, así como en las personas u objetos presentes en el área. Al incrementarse la fuerza de este campo invisible, los cabellos —al ser tan ligeros— son atraídos verticalmente siguiendo las líneas de dicho campo.
Por su parte, el zumbido en los dispositivos móviles responde a la gran diferencia de potencial entre el aire, la fina capa de agua salada sobre el suelo del salar y los componentes electrónicos del teléfono, lo que provoca microdescargas electrostáticas intermitentes.
A pesar de lo anecdótico que pueda parecer a simple vista o en un video para redes sociales, encontrarse en esta situación representa un riesgo inminente de recibir la descarga directa de un rayo. Al estar en un entorno totalmente llano y desprovisto de vegetación o estructuras altas como lo es el Salar de Uyuni, los seres humanos se convierten automáticamente en el punto más alto y de menor resistencia para la descarga eléctrica.
¿Qué hacer ante una situación de este tipo?
Especialistas recomiendan que, ante la presencia de estas señales, la prioridad absoluta es buscar refugio de inmediato. La mejor opción es ingresar a un vehículo con carrocería metálica cerrada, mantener las ventanas completamente subidas y evitar el contacto con partes metálicas o dispositivos electrónicos.
En caso de no contar con un vehículo o refugio cercano, se debe evitar a toda costa permanecer erguido en zonas planas. La indicación correcta es adoptar la posición de emergencia: ponerse en cuclillas con los pies juntos, la cabeza gacha y las manos sobre las orejas, evitando en todo momento acostarse directamente sobre el suelo.



