
La creencia social de que el Trastorno por Déficit de Atención e Independencia (TDAH) —con o sin hiperactividad— es una condición exclusiva de la niñez invisibiliza a miles de adultos que conviven con ella a lo largo de toda su vida. Así lo advirtió la licenciada en psicología y diplomada en neuropsicología Mariela Trava.
La especialista explicó que el TDAH no es algo que desaparezca al crecer, sino una condición neurodivergente intrínseca a la persona. Esto implica una forma distinta de pensar, procesar información y aprender que acompaña al individuo durante toda su existencia.
El impacto en la adultez y la falta de acompañamiento
Mientras que en el ámbito infantil existe hoy una mayor difusión, contención escolar y asesoramiento parental, el panorama para los adultos resulta desalentador. Según indicó Trava, quienes no fueron diagnosticados a tiempo suelen enfrentarse a un camino de enorme soledad:
- Ámbito académico y laboral: Las universidades y los espacios de trabajo tradicionales rara vez contemplan adaptaciones para adultos neurodivergentes. Las exigencias de oficinas convencionales o entornos ruidosos derivan muchas veces en la exclusión del sistema, empujando a muchos a buscar la independencia a través del emprendedurismo.
- El estigma histórico: Quienes hoy son adultos frecuentemente cargaron durante su juventud con etiquetas desacertadas, siendo considerados simplemente como «distraídos», «despistados» o personas que «perdían cosas».
El desafío en las provincias y la preocupación familiar
La especialista señaló que la demanda en su consultorio —enfocado exclusivamente en personas mayores y jóvenes— crece de manera sostenida, muchas veces a partir de padres que identifican los rasgos del trastorno en sí mismos al recibir el diagnóstico de sus hijos.
Sin embargo, advirtió sobre la grave escasez de profesionales especializados en adultos, una problemática que se profundiza aún más fuera de los grandes centros urbanos: «Me contactan de un montón de lugares porque no hay ni siquiera neurólogos que sepan de esta temática», expresó, remarcando la angustia de las familias respecto al futuro y la falta de contención institucional a largo plazo.
Se pone de relieve la urgencia de ampliar la mirada social y realizar tareas de concientización y capacitación no solo en las escuelas, sino también en los espacios laborales y profesionales de todo el país.



