En un nuevo debate sobre temas de relevancia social, se abordó un tema tan popular como rodeado de mitos: la eyaculación femenina, comúnmente conocida como «squirt». Con la visita de una especialista en sexología, el programa se propuso tratar el asunto «con altura«, un propósito que rápidamente dio paso a las risas, las bromas y las desopilantes ocurrencias de los conductores.
¿Qué es el squirt y cómo funciona?
Durante la entrevista, la sexóloga explicó que el squirt consiste en la expulsión a través de la uretra de un abundante líquido transparente y fluido durante los momentos de alta excitación. Aclaró que, contrariamente a lo que muchos piensan, no se trata del orgasmo en sí mismo ni ocurre necesariamente al final, sino que es un reflejo vinculado al placer y a la confianza.
Asimismo, la especialista desterró algunos mitos frecuentes:
- Composición: Explicó que se trata de orina altamente diluida —comparándola metafóricamente con agua salada o agua bendita— y que se produce desde la vejiga.
- Anatomía: Diferenció el squirt de la eyaculación femenina tradicional (generada por las glándulas parauretrales o de Skene, que secreta un líquido más espeso y en menor cantidad).
- Estadísticas: Señaló que las estimaciones indican que solo un 40% de las personas experimentan este proceso, y enfatizó que no debe vivirse como una exigencia u obligación dentro de la pareja.
Entre la ciencia, la anatomía y el humor
El tono informal de la charla dio pie a constantes interrupciones humorísticas sobre la dificultad de aplicar criterios rígidos en la intimidad. Se discutió sobre la importancia del suelo pélvico y los ejercicios de Kegel, así como sobre la relevancia del autoconocimiento y la comunicación con el compañero o compañera para evitar presiones o mandatos sociales.
Hacia el cierre del programa, el debate derivó en una divertida disquisición sobre los olores corporales, los rituales de higiene previos a los encuentros íntimos y el concepto de sexapil, cerrando una mañana donde la divulgación científica y el entretenimiento convivieron sin baches.



