El operativo se desplegó tras el hallazgo de una botella en la zona oeste del conurbano bonaerense. Hay dos detenidos. La mezcla no contaba con ninguna autorización sanitaria y se promocionaba a través de redes sociales.

CIUDAD DE BUENOS AIRES — En un operativo bautizado por las fuerzas de seguridad como «Operación Fernnabis», agentes policiales allanaron una vivienda en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que funcionaba como centro de producción clandestino de una bebida alcohólica ilegal que combinaba fernet con extractos de marihuana.
La investigación, que culminó con la detención de dos personas de nacionalidad argentina y mayores de edad, comenzó de manera fortuita en la provincia de Buenos Aires. Agentes policiales incautaron una misteriosa botella de vidrio en las inmediaciones de la zona de boliches de Ramos Mejía (partido de La Matanza). El envase llevaba una etiqueta comercial impresa con el nombre de «Fernnabis», promocionándose explícitamente como un «fernet con extractos de cannabis».
Ventas por redes sociales y peligro sanitario
A partir de ese hallazgo, la Fiscalía Federal N° 1 de Morón, a cargo del fiscal Sebastián Basso, ordenó tareas de campo, ciberpatrullajes y análisis informáticos. Los investigadores descubrieron que el producto se comercializaba y promocionaba activamente a través de plataformas digitales y redes sociales.
La producción se realizaba bajo un riesgo sanitario extremo. Según fuentes de la investigación, el brebaje clandestino —que no contaba con el aval de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica)— era elaborado utilizando tres genéticas específicas de cannabis sativa con altos componentes de THC («Heiss», «Purple» y «Lemon»), dando como resultado una sustancia altamente nociva para la salud pública.
El botín del allanamiento
Con las pruebas recolectadas, el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, liderado por el juez Ernesto Rodríguez, ordenó el allanamiento del domicilio en CABA y la interdicción inmediata de todos los envíos postales que la organización tenía en curso para distribuir la bebida.
Durante el registro de la propiedad, las fuerzas de seguridad secuestraron:
- Bidones de 20 litros con la mezcla de alcohol y cannabis sativa en pleno proceso de maceración.
- Botellones de fernet listos para ser adulterados y botellas fraccionadas de «licor cannábico».
- Gran cantidad de cogollos, hojas y plantas de marihuana.
- Elementos de fraccionamiento, etiquetado y packaging.
Además de la producción de la bebida alcohólica, los implicados fueron acusados de fabricar de manera paralela «Sannabis», supuestos medicamentos y ungüentos cannábicos caseros destinados de forma ilegal a paliar dolores corporales.
Los dos detenidos quedaron incomunicados y a disposición del magistrado interventor, imputados por infracción a la Ley Nacional de Drogas (N° 23.737) y por delitos contra la salud pública. Las autoridades continúan analizando los dispositivos electrónicos incautados para determinar el alcance real de la red de distribución y si existen más personas implicadas en la cadena comercial.
