Un episodio ocurrido en los tribunales federales de Comodoro Py reavivó el debate sobre la libertad de prensa y la relación entre el Poder Judicial y los medios de comunicación en Argentina. La controversia se originó a partir de una carta presentada por el juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Carlos Mahiques, en la que propuso establecer mecanismos para regular el contacto entre magistrados y periodistas.
Según trascendió, el hecho que motivó la iniciativa ocurrió días atrás cuando el magistrado ingresaba al edificio judicial y fue abordado por la periodista Mercedes Ninci, quien le consultó sobre una información publicada tiempo atrás respecto de una celebración de cumpleaños que habría tenido lugar en una residencia vinculada al empresario conocido como «Tobillino».
La pregunta habría generado incomodidad en el juez, quien posteriormente remitió una nota al presidente de la Cámara de Casación solicitando una reglamentación específica para las relaciones entre jueces y periodistas. En el documento, Mahiques expresó preocupación por lo que consideró prácticas de una «prensa mercenaria» y planteó la necesidad de establecer garantías para proteger a los magistrados frente a determinadas coberturas periodísticas.
La propuesta fue interpretada por diversos sectores como un intento de limitar la actividad de la prensa y generó fuertes cuestionamientos debido a que la libertad de expresión y de información se encuentran protegidas por la Constitución Nacional.
Contexto político y judicial
La controversia adquirió mayor repercusión debido a que Carlos Mahiques es padre del actual ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, integrante de una administración que ha mantenido una relación conflictiva con numerosos medios y periodistas.
Las críticas también surgieron por el momento elegido para presentar el planteo. Durante esos mismos días se debatía en el Senado el pliego de una candidata a jueza impulsada por el Poder Ejecutivo, María Verónica Miqueli. Posteriormente, el Gobierno decidió retirar la postulación al conocerse vínculos familiares de la abogada con el periodista de investigación Hugo Alconada Mon.
Este dato cobró relevancia porque fue precisamente Alconada Mon quien había difundido la información relacionada con el festejo de cumpleaños atribuido a Mahiques, situación que algunos observadores interpretaron como un antecedente que podría explicar el malestar del magistrado con determinados sectores del periodismo.
Rechazo de la Cámara de Casación
Finalmente, la propia Cámara Federal de Casación Penal desestimó el planteo del juez. Según se informó, las autoridades del tribunal consideraron que la propuesta carecía de fundamento suficiente para avanzar en una regulación especial sobre la actividad periodística en relación con los magistrados, por lo que la presentación fue archivada.
La decisión fue interpretada como una reafirmación de los principios constitucionales que garantizan la libertad de prensa y el acceso a la información pública, derechos considerados esenciales para el funcionamiento del sistema democrático.
Un debate que vuelve a escena
El episodio volvió a poner en discusión los límites entre la protección institucional de los jueces y el derecho de la sociedad a conocer información sobre quienes ejercen funciones públicas. Especialistas en derecho constitucional recuerdan que la jurisprudencia argentina e internacional ha sostenido históricamente que los funcionarios públicos, incluidos los magistrados, están sujetos a un mayor nivel de escrutinio por parte de la prensa debido a la relevancia de sus responsabilidades institucionales.
La decisión de archivar la propuesta parece haber cerrado, al menos por ahora, la posibilidad de avanzar en una regulación específica sobre la relación entre periodistas y jueces, aunque el debate sobre la transparencia judicial y la libertad de expresión continúa ocupando un lugar central en la agenda pública argentina.

